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lunes, 31 de octubre de 2011

WILCO EN VIGO : CAMBIO DE RECINTO


El concierto de Wilco el próximo 4 de Noviembre en Vigo cambia de lugar, se traslada del Pabellón Das Travesas al Auditorio Mar De Vigo, según a dado a conocer la organización (si se puede llamar así) con una nota en su Facebook. It Happened In ... Vigo que ha sido el nombre con el que se ha bautizado el espectáculo, anuncia su apertura de puertas a partir de las 19:30 horas, sin más información sobre la hora de actuación del telonero Jonathan Wilson y de Wilco.
Aclarado este nos gustaría comentar que la organización (por llamarlo algo) de este evento esta siendo vergonzosa. Faltando pocos días para el concierto no hay ninguna información en su Web y solo un escueto comentario en su muro de Facebook (que muchos no usamos) informa del cambio de recinto. Wilco han agotado el papel en Barcelona, Madrid y San Sebastian con aforos muy superiores a las 2.500 entradas que se pretendían despachar para As Travesas. Dado el cambio al Auditorio Mar De Vigo con aforo para 1.400 personas y al saber que aún quedan localidades, no queda más que relacionar una horrenda organización con nula promoción e inexistente información, con el fracaso en la venta de localidades de uno de los grupos más importantes del mundo que viene además con nuevo disco bajo el brazo. El cambio de recinto además trae consigo el que las localidades serán de asiento, algo no del gusto de todos, más si tenemos en cuenta que así se les pudo ver en su hasta ahora única actuación en Galicia en Santiago. Deja a mayores la duda de que asiento ocuparás, pues las entradas no son numeradas y dada la nula información de horarios más allá de esas 19:30 de apertura de puertas y siendo día laborable, pues dependerá de la suerte el sitio que cada uno obtenga, aunque sin duda la calidad del sonido saldrá muy beneficiada.
Este que se planteaba sin duda como uno de los conciertos del año en Galicia, ha empezado apuntando al fracaso por una paupérrima gestión, esperemos que la calidad del grupo acabe arreglándolo todo.

EDITO 03-11-2.011 - POR FIN SE CONOCEN LOS HORARIOS:

APERTURA TAQUILLAS : 18:30
APERTURA DE PUERTAS : 19:30
JONATHAN WILSON : 20:30 - 21:30
WILCO : 22:00

viernes, 28 de octubre de 2011

CRÍTICA : COLDPLAY - MYLO XYLOTO


PUNTUACIÓN (Sobre 10) - 5,6

La evolución disco a disco de Coldplay ha sido clara y no ha tratado de engañar a nadie, su cada vez más enorme popularidad y las constantes referencias de los medios musicales como los máximos candidatos a sustituir a U2 como la banda más "grande" del planeta lo constatan de manera tan fehaciente como el acercamiento a un pop cada vez más comercial de su sonido. Particularmente nos encantaron sus dos primeros trabajos, desde la preciosista emotividad de Parachutes, llena de facilidad para dar con la melodía perfecta , hasta la facilidad con que llenaron esas melodías preciosistas de una épica grandilocuente en A Rush Of Blood To The Head, un trabajo que para nosotros marcaba también un camino, gracias a hits inapelables como "Clocks" o "In My Place", por el que Coldplay podrían haberse convertido en una de las bandas de estadio más importantes del planeta (para muchos este ha sido siempre un grupo de radiofórmula). Su tercera entrega X&Y demostraba que no querían estancarse, y evolucionó hacía un sonido más recargado que a pesar de algún gran tema resultaba fallido y fue su anterior Viva La Vida Or Death And All His Friends el que continuando por el mismo camino los convirtió definitivamente en una banda de estadio, muchos de sus fans primerizos los abandonaron por buscar convertirse en un grupo de masas y aunque era cierto, no lo es menos que el álbum se mostraba como un acertado conjunto de pop luminoso destinado al gran público. Como decía a nosotros nos gustaban más los dos primeros discos y quizás sea por eso, que este Mylo Xyloto nos ha resultado confuso, pues hemos disfrutado de los temas más lentos donde Chris Martin y los suyos se acercan a sus inicios, pero nos han decepcionado completamente, salvando un par de honrosas excepciones, los temas movidos, más cercanos aquí que nunca al pop comercial, llenos de elementos de electrónica ligera y efectos de producción, pero faltos del talento para redondear las melodías emotivo-épicas que antaño entregaban.
Las canciones de Mylo Xyloto, once si descontamos los tres intrascendentes interludios, se dividen entre los temas más rápidos, que intentando seguir los pasos de su mayor hit "Viva La Vida", buscan la grandilocuencia de un pop tarareable y discotequero repleto de facilones "oooohh " para el gran público, y temas más pausados donde vuelven a buscar la emotividad que siempre les acompaño. De entre los primeros, los más acertados son "Charlie Brown" con su eufórico ritmo y sobre todo "Don't Let It Break Your Heart" tema de melodía luminosa hipercontagiosa con unas juguetonas guitarras, que nos recuerda casi al final del álbum, lo mejor de la cara comercial del grupo. Del resto solo podemos salvar algo "Hurts Like Heaven" por su intento de contagiar la misma euforia que las dos anteriores pero se hace muy pesada ya al inicio del álbum. Después, los tres adelantos "Paradise", aburridísima e hipercomercial, "Every Teardrop Is A Waterfall" pop bailón que por mucho que se engañen los fans no copia "I Go To Rio", pues Chris Martin confiesa que se le ocurrió al ver la escena de Biutiful donde suena "Ritmo De La Noche", y "Major/Minus" donde saquean de manera soporífera a los U2 etapa americana, caen a niveles donde nunca imaginamos que se arrastrarían, y aún queda lo peor, la colaboración con Rihanna, "Princess Of China", que al escucharla das por seguro que la ha escrito ella (pero no) y que ni siquiera un sampler de los inigualables Sigur Rós la salva de la más absoluta mediocridad pop comercial. Para la esperanza están, los dos temas que nos acercan a Parachutes, "Us Against The World" y "U.F.O." preciosidades que mezclan delicadas guitarras acústicas y eléctricas con la sensibilidad característica de Martin, más "Up In Flames" sencillo tema de ligera percusión electrónica y piano que sumados al falsete típico rinden a la perfección e incluso la final "Up With The Birds" que a pesar de esa estructura con cambio de ritmo hacia lo épico ya tan repetida se suma a esos momentos esperanzadores. Las cuatro muestran a los británicos que son capaces de emocionar y adquirir innumerables fans de manera sencilla sin caer en lo mas burdo del pop de radiofórmula.
Coldplay han decidido seguir el camino que emprendieron hace tiempo ya, aquí alejándose de Brian Eno (aclaremos que eso de Enosificacion, que aparece en los créditos, no será nada, si viene a ser parecido a lo que fue en el grandioso The Lamb Lies Down On Broadway de Genesis, que como aclaró Peter Gabriel no fue más que una pequeña colaboración remezclando algunas voces y guitarras una tarde que coincidieron en el estudio), para acercarse a un pop de corte bailable de comercialísima producción, que sin duda hará que sigan aumentando sus ventas, mientras pierden totalmente a los que vieron en ellos un grupo de referencia en la época post OK Computer. Y aún así no caeremos nosotros en eso que están haciendo muchos de arrastrar toda su carrera, pues tanto sus dos primeros trabajos, como esos cuatro temas lentos más el acertado arrasa-estadios que es "Don´t Let It Break Your Heart" demuestran el oportunismo falso de tirar por suelo toda su obra, pero lo cierto es que tampoco entendemos a algunos sitios y revistas musicales de moda que han criticado este Mylo Xyloto como uno de los mejores de su discografía, cuando es sin duda su peor álbum en conjunto.

viernes, 21 de octubre de 2011

CRÍTICA : RYAN ADAMS - ASHES AND FIRE


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,0

Podríamos hacer un resumen rápido sobre el nuevo álbum de Ryan Adams respondiendo a dos sencillas preguntas, ¿es el mejor disco de los últimos años del de Jacksonville? y ¿esta al nivel de sus mejores trabajos?. Las respuestas son claras en ambos casos, a la primera pregunta un definitivo sí, a la segunda un rotundo no. Y es que este Ashes And Fire, recupera al Adams más centrado, el cantautor de raíces americanas de inigualable voz que recupera la esencia de grandes del genero como Bob Dylan o Gram Parsons, con temas sencillos de estremecedora belleza, pero a su vez no consigue llegar del todo a la frescura y perfección de los temas de su genial debut en solitario Heartbreaker, ni alcanza los mejores cortes de los algo inferiores, pero también sobresalientes Gold, Cold Roses y Jacksonville City Nights.
Empezando por la parte positiva del álbum, diremos que el americano vuelve de lleno a lo que mejor hace, y agarrado a su guitarra acústica compone un trabajo lento, dulce y sencillo, en solitario tras seis años acompañado por The Cardinals. El principio es contundente y directo, con la excelente "Dirty Rain" que nos adentra en una notable primera parte del álbum, con una vigorosa "Ashes And Fire" que nos deja con la simplemente excelente "Come Home", que nos deja claro que la colaboración de Norah Jones en el álbum será importante, en la casi desnuda "Rocks" parece pedir perdón por sus constantes delirios de grandeza, para rematar esta primera parte con la ligeramente mas movida "Do I Wait", de las mejores del lote, con importancia de los teclados obra de Benmont Tench, uno de los Heartbreakers de Tom Petty. La segunda parte del disco no mantiene el nivel tan constante, pero nos deja baladas country de alto nivel como "Save Me" o canciones algo más luminosas como la acertadísima "Lucky Now". Pasando a lo más negativo del álbum, aclarar que esa segunda parte no se mantiene constante porque faltan temas algo más vivos del nivel de "Do I Wait" y porque algún tema como "Invisible Riverside" cae en la monotonía. Además aclarar que la producción nos ha decepcionado un poco, sobre todo si tenemos en cuenta que recae sobre Glyn Johns (padre de su más habitual Ethan Johns) un clásico que además de haber trabajado con los Faces, los Beatles, Bob Dylan y otros grandes, tiene en su currículum ni más ni menos que haber trabajado con The Who en uno de los discos más grandes de todos los tiempos Who's Next. Quizá por eso esperábamos mucho, pero lo cierto es que la frescura y fuerza arrolladora que destilaban las bellísimas composiciones de Adams en las primeras producciones de su hijo Ethan, aquí no acaban de destacar, y en todo momento la instrumentación se mantiene dulce y blanda sin dejar explotar nunca ni la voz ni la guitarra de ese Adams que siempre quiso ser una figura del rock, y aunque eso le ha llevado muchas veces por caminos erróneos, cortarlo en seco hace que pierda una de sus señas de identidad. Por último, y puede que más por un gusto personal que otra cosa, falta aquí la harmónica insuperable de joyas como "Come Pick Me Up" o "Firecraker", de la que ya casi nunca se acuerda y que hubiera engrandecido varios temas.
Cuando publicamos a principio de año la crítica de III/IV su anterior cd, comentábamos que las mayores perdiciones que arrastra el americano son su mala cabeza y su incontinencia creativa sin ningún control, este acercamiento a sus inicios y su actitud algo mas calmada pueden hacernos creer en un principio de madurez que le hacia mucha falta y que ojalá, acabe en una mejor selección de sus esfuerzos a la hora de publicar. Comentábamos también que tras muchos años esperándolo, empezábamos a perder la confianza en que pudiéramos volver a ver al tipo que nos deslumbró con Heartbreaker, y aunque no es Ashes and Fire un paso definitivo, aunque le faltan momentos rotundos como las joyas antes citadas, supera sin problemas sus últimas referencias y lo coloca a la altura de lo mejor que hizo con Whiskeytown, y con eso nos basta para albergar de nuevo esperanza y para imaginarlo de nuevo acústica y harmónica en ristre dando de nuevo salida al inmenso talento que sabemos que guarda.

martes, 11 de octubre de 2011

CRÍTICA : THE DRUMS - PORTAMENTO


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 6,5

Son sin duda The Drums uno de esos grupos que obtienen demasiado rápido un excesivo reconocimiento por parte de cierta prensa musical, curiosamente y debido en parte a eso, y a algún otro factor como la personalidad de su líder Jonathan Pierce, el descarado pastiche que es su música y el hecho de ser un grupo americano de pop británico, son también un grupo ideal para ser vapuleados por otra parte de la prensa musical. Como con la mayoría de estos grupos relámpago, el segundo álbum se convierte en el momento de mayor apogeo de las críticas de los que siempre se mostraron contrarios a la banda y el punto en el que muchos de los que los ensalzaron abandonan el barco. Como nosotros no solemos caer mucho del lado de este tipo de grupos, seguro suponíais que los pondríamos fatal, pero lo cierto es que este Portamento no tiene nada que envidiar a su debut (acaso algún hit tipo "Let's Go Surfing"), si bien como aquel no deja de ser un disco correcto con buenos momentos. No entendemos ni a los que se exceden en los halagos ni a los que se ceban en ponerlos a parir.
Lo cierto es que Portamento se diferencia mucho menos de The Drums de lo que pueda parecer, las influencias siguen claras y grandes del pop de los ochenta como The Smiths, The Cure o New Order siguen apareciendo por todas partes acompañados de espíritu playero juvenil. La única novedad es el cambio hacía un ritmo y un estilo más lento, oscuro y melancólico, alejándose de la luminosidad saltarina de su debut, en un casi ridículo intento de mostrarse mas personales y maduros. Pero lo cierto es que este cambio no hace perder de todo el espíritu juvenil y pegadizo de los temas más exitosos del anterior y aunque con menos dosis de adrenalina canciones como "The Book Of Revelation", "What You Were", "Money" o la final "How It Ended" conservan el gancho. Por otro lado esas nuevas connotaciones de pop más oscuro que a veces los hace fijarse, de manera blandita, en las bases rítmicas de grupos como Interpol (y aquí ya pasan a convertirse en un pastiche de pastiches) los muestra acertados por momentos y destacan temas como "I Don't Know How To Love" o "If He Likes It, Let Him Do It". El álbum transcurre sin grandes altibajos, aunque al igual que en su primer esfuerzo arrastra el gran defecto de la monotonía, provocada por la similitud de la mayoría de sus canciones, con los mismos ritmos de guitarra, y el mismo acompañamiento de las baterías y los teclados que demuestran una alarmante falta de recursos instrumentales que acarrean también en sus de momento flojos directos.
Terminamos aclarando en lo positivo que este segundo disco mantiene el aceptable nivel del primero, los pocos cambios no les han sentado mal y debería gustar a los que conquistaron entonces. Lo negativo es que la falta de recursos y personalidad musical que acusaban no ha mejorado y convierte en un más difícil todavía mantener su facilmente conseguido estatus con su próximo intento.

viernes, 30 de septiembre de 2011

CRÍTICA : WILCO - THE WHOLE LOVE


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,7

Escuchar lo nuevo de Wilco sin haber escuchado/visto/leído un sinfín de opiniones se hace hoy en día prácticamente imposible debido al status que ha alcanzado la banda. Porque los de Chicago tras publicar consecutivamente un disco sobresaliente como Summerteeth y dos clásicos como Yankee Hotel Foxtrot y A Ghost Is Born, tres albums que mostraban a un grupo que tras coronarse como uno de los más importantes del alt-country, evolucionaba con excelentes tratados de pop en el primero, de art-pop insuperable en el segundo, para después girar y mezclar todo lo anterior a la manera de una perfecta banda de rock en el tercero, se convirtieron, con toda justicia, en uno de los grupos más importantes de la pasada década y consagró a Jeff Tweedy como uno de los mayores talentos musicales de los últimos años. Esto conllevó un aumento de popularidad (sin pasarse, que escuchar a algún super-indie hablar de música comercial es una estupidez supina) que han mantenido con sus dos anteriores trabajos y que provoca, como ya hemos dicho otras veces, un exceso de comentarios y una prisa por enjuiciar que dejan en el aire muchas ideas y opiniones, unas acertadas, pero otras muchas muy equivocadas y sin fundamento. La saturación que esto provoca, nos hace a veces confundirnos a la hora de disfrutar (o no) un nuevo álbum, por eso la primera parte de la crítica la dedicaremos a lo importante, el disco , escuchado en calma y con perfecta calidad, la segunda la dejaremos para esas cosas que después nos ha sorprendido (o no) oír/ver/leer.
Wilco estrenan compañía propia(dBpm) con este The Whole Love , algo que para ellos debe de suponer un paso liberador y para celebrarlo su nuevo álbum es una amalgama de todo lo que han hecho hasta ahora, repasando todas las caras que el grupo ha mostrado a lo largo de su excelente carrera. Por eso The Whole Love suena autorreferencial (algo que ya sucedía en Sky Blue Sky y Wilco(The Album)), porque suenen a Wilco haciendo que todas sus influencias queden aquí claramente reflejadas pero bajo ese sonido personal e intransferible que la banda ha alcanzado. Quizá lo único ligeramente novedoso lo encontramos en los temas de apertura y cierre, "Art Of Almost" nos muestra a los Wilco más experimentales, cercanos a como los hemos disfrutado antes pero aquí mezclando una primera parte con bases electrónicas cercanas a Radiohead con un apoteósico final rockero a mayor gloria de ese maestro de la guitarra que es Nils Cline, una genialidad que se contrapone a "One Sunday Morning", donde Jeff Tweedy libera sin ataduras a ese cantautor americano clásico que siempre ha llevado dentro, para a la manera de Neil Young o Bob Dylan, dejarnos 12 maravillosos minutos de una tonada guiada por una preciosa melodía repetitiva de acústica y piano que ligeramente va creciendo en intensidad. La vibrante "I Might" nos muestra la vertiente mas divertida de Yankee Hotel Foxtrot, "Sunloathe" nos trae la influencia cada vez más presente de los Beatles, aquí acertando con un delicioso cambio de ritmo en la parte final, "Dawn On Me" nos trae todo lo mejor del pop contagioso de Summerteeth, "Black Moon" tema intimista que en principio parece cortar el excelente ritmo que a esas alturas lleva el disco, va creciendo con cada escucha mientras que "Born Alone" con sus irresistibles guitarras nos recuerda la frescura de los temas más acelerados de Being There y cierra una primera parte del álbum sobresaliente. La segunda parte no consigue mantener el nivel tan alto, principalmente por su principio ya que "Open Mind" es un medio tiempo al estilo A.M., que no consigue destacar y "Capitol City" es un nuevo acercamiento a los Beatles que intenta mostrarse juguetona pero se hace monótona y simple, "Standing O" nos eleva de nuevo, mezclando la aceleración guitarrera del "I´m A Wheel" de A Ghost Is Born con los tics del mejor glam rock de T.Rex, después "Rising Red Lung" vuelve al intimismo folk rock mientras "Whole Love" se convierte en un tema contagioso con las escuchas, que hará que no pares de repetir su titulo. Para los más fans la edición de lujo trae un cd extra con cuatro temas, una gran versión del guitarrero "I Love My Label" de Nick Lowe, un medio tiempo lleno de punteos con "Message from Mid-Bar", el estupendo instrumental "Speak Into The Rose" que hará las delicias de quienes disfrutan con el final de "Art Of Almost" y una versión alternativa de "Black Moon" que no aporta nada.
Es este un trabajo que sigue la senda que han marcado desde que la actual formación permanece junta, pero que supera a sus dos predecesores, pues el conjunto es muy equilibrado y muestra una luminosidad recuperada, quizás no encontremos temas del calado de "Impossible Germany", pero tiene unos cuantos que puestos en manos de una de las mejores bandas en directo del mundo, van a volver locos a los que tengamos la suerte de disfrutarlos en vivo. No dudamos que el disco anda unos peldaños por debajo de sus obras magnas, pero la calidad de la banda es tal, que con subir algo el nivel como han hecho, les llega para firmar uno de los mejores discos del año. Además se les ve ilusionados ante la nueva etapa con compañía propia, así que confiamos en que sus nuevos trabajos continuen creciendo y los llevan a donde ya han demostrado que pueden llegar.
Hablando ahora de los comentarios que ha traído el octavo trabajo en estudio de Wilco y a pesar de estar recibiendo una buena acogida general, no son pocos los fans del grupo que dicen sentirse algo decepcionados, pero esto no nos sorprende pues son una banda que tuvo a muchos de sus primeros fans en contra cuando giraron del alt country a un pop rock más experimental, igual que los que se enamoraron de ellos en la década pasada parece que se les hacen cortos los logros de sus últimos albums y comentan que parecen acomodados, se entiende que ambos grupos tienen razón en sus quejas, pero mientras, los fans de todas sus caras disfrutando este álbum como enanos. Hay quien les crítica, no sin cierta razón, que su ramalazo Beatles no da para más, aunque "Sunloathe" hace dudar. Hay sitios que critican la duración del álbum por excesiva, pero son 56 minutos (el tonti pop bailarín de discos amarrados a los cuarenta minutos escasos, esta haciendo estragos en ciertos medios musicales), y casi todos proclaman "One Sunday Morning" una preciosa canción pero demasiado larga, pero es justo eso lo que la hace especial, de verdad no me imagino a ningún crítico hace cuarenta y tantos años diciendo que Bob Dylan debería haber acortado la duración de "Desolation Row" o Neil Young la de "Cowgirl In The Sand". Para finalizar, hay ciertos medios de moda que puntúan poco el álbum (precisamente ellos que regalan ochos y nueves a cualquier iluminado con un teclado) y lo hacen siempre recurriendo a la comparación con Yankee Hotel Foxtrot, algunos medios lo soban tanto para criticarlos, que parece más bien que quieren que se arrepientan de haberlo publicado, pero si tu eres fan, seguro no te importará pues aún menos puntuaron al imprescindible A Ghost Is Born. Ya lo decíamos, se comentan muchas cosas cuando Wilco publica algo nuevo, mientras ellos siguen sacando grandes (o grandísimos) discos, y ya van ocho.

viernes, 23 de septiembre de 2011

CRÍTICA : ST. VINCENT - STRANGE MERCY


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,0

Vamos a hacer una crítica corta para el tercer disco de Annie Clark como St. Vincent, tras su paso por la banda de acompañamiento de Sufjan Stevens y de formar parte de esa especie de comuna musical que es The Polyphonic Spree en su tercer álbum. La crítica será corta porque lo cierto, es que lo que hace de este Strange Mercy un estupendo trabajo, es sencillo de explicar. Tan sencillo de explicar como complicado de conseguir. Lo nuevo de St. Vincent logra mezclar un pop con ligeras bases electrónicas, de ese que muchas divas de las listas de ventas se dedican a arruinar, con algún acercamiento a grandes nombres femeninos del pop y el rock, diferenciándolo y destacándolo de otras artistas similares, con su excelente trabajo en la búsqueda de originalidad en cada canción, llevando la instrumentación un paso más allá, para sorprendernos en cada tema. Mención aparte merecen sus guitarras, totalmente influenciadas por algún grande del rock sinfónico y progresivo, quizá herencia de su paso por The Polyphonic Spree, y que son las que llevan el peso en esa parte más original de cada tema. Todo esto acompañado de unas letras que podrían ser serie negra femenina y a veces feminista.
En las canciones de Strange Mercy no es difícil encontrar esa base de pop de tinte electrónico, es además evidente en algún tema la influencia de artistas como Kate Bush en la delicada "Champagne Year", de P.J. Harvey en la magnífica "Northern Lights" o de Bjork en la inicial "Chloe In The Afternoon". Pero también es cierto que ya desde ese estupendo tema inicial se aprecia la importancia que las seis cuerdas van a tener en el álbum, una importancia que alcanza su máximo cuando beben directamente de Robert Fripp y de sus guitarras sinfónicas,progresivas y experimentales tanto de discos de King Crimson como de su extensa carrera posterior. Es en temas como "Surgeon" o "Dilettante" donde apreciamos lo conseguido que esta ese acercamiento al rock sinfónico con unas guitarras que relanzan las canciones llenándolas de variaciones rítmicas, siendo el mejor ejemplo la inigualable "Neutered Fruit", donde también aparecen unos teclados que acaban por convertirla en un tema completamente sinfónico-progresivo. Todos los temas buscan esa vuelta de tuerca más, para hacerlos diferentes, algunos se exceden un poco y no consiguen cuajar del todo, como el single "Cruel" o la excesiva "Hysterical Strength", pero en contraposición otros menos rebuscados triunfan, como la arrolladora balada "Cheerleader" , la titular "Strange Mercy" o la final "Year Of The Tiger". Las bases pop, la importancia de las guitarras e incluso la influencia del rock sinfónico nos hacen recordar Bitte Orca de Dirty Projectors, que como aquí, también conseguían estupendos temas pop completos y variados rítmicamente.
Suponemos que habrá muchos a los que les cueste dar una oportunidad a St. Vincent, por que no comulgan con ese tipo de pop o porque le espantan las referencias a rock sinfónico, pero incluso a ellos les recomendamos este Strange Mercy, porque es una clara demostración de lo que se puede llegar a hacer con talento para al contrario de otros muchos, intentar engrandecer un estilo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

CRÍTICA : GIRLS - FATHER, SON, HOLY GHOST


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,5

Creo sinceramente que aunque su estreno en 2.009 con Album, pudo recordar en algo a un hype de esos que tanto abundan en las revistas y sitios más cools de aquí y de allá, sobre todo por pelotazos como la irresistible "Lust For Life" o la arrolladora "Morning Light", aquel debut nos mostraba bien a las claras que Girls eran algo diferente, un dúo (ahora se acompañan de tres músicos más) repleto de influencias clásicas, excelentemente actualizadas por las composiciones del líder Christopher Owens y por la instrumentación de Chet "JR" White. Todo se corroboró con la edición de su Broken Dreams Ep el pasado año y ahora con este Father, Son, Holy Ghost , se confirman como uno de los grupos de más talento del momento. Y lo hacen, como no, de una manera diferente a como muchos los esperaban, porque aunque los tres primeros temas puedan engañar, este es un álbum de baladas y medios tiempos, con innumerables influencias de pop y rock clásico de los 50, 60, 70 y algo más, con unas letras aun más desgarradoras que en sus anteriores entregas, llenas de desilusiones, remordimientos, vacíos existenciales ... no sabemos si tiene que ver, pero puede que la muy comentada infancia de Owens en la secta Childrens Of God, que lo hizo permanecer años aislado del mundo exterior, marque muchas de ellas, sobre todo en las que tratan sobre la relación con su madre.
No es sencillo hablar de todos los referentes que recorren el disco, seguro que nos dejaremos muchos en el tintero, porque la riqueza musical es densa, haciendo que durante todo el minutaje tengamos la sensación de escuchar algo familiar y que cada vez descubramos algo nuevo, conservando, eso sí, lo que ya nos ofrecieron antes como esa cercanía a Elvis Costello y su manera de rememorar a los más clásicos del pop y el rock. El inicio del cd es la parte más rítmica, empezando con "Honey Bunny" tema de aires surferos con estribillo pegadizo, que hace difícil no nombrar a Brian Wilson , a continuación "Alex" nos descubre a Owens cantando como Elliott Smith en un tema de pop de guitarras del de toda la vida, dando un excelente resultado y demostrando ya la importancia que van a tener las guitarras y sus solos en este segundo largo. Cierran esta primera parte más rápida, sorprendiéndonos con "Die" tema de hard rock setentero que emparenta directamente con Deep Purple en su parte cantada y se queda a medio camino de la épica folk de alguna balada de Led Zeppelin y del punto progresivo de Uriah Heep en su instrumental segunda mitad. "Saying I Love You" cambia el ritmo y retrocede hasta los años 50, para recordarnos baladas de Buddy Holly, Roy Orbison o incluso las mas melosas de los Everly Brothers, porque Girls no se han cortado a la hora de aplicar azúcar y aún así, bajo las enseñanzas de Elvis Costello, increíblemente consiguen que el tema funcione tras la contundencia de "Die". La desgarradora "My Ma" es un baladón setentero que se acerca a George Harrison mezclado a una lenta de T. Rex, con unos preciosos teclados y coros que elevan la intensidad para introducirnos en los arrolladores mas de seis minutos del single "Vomit", que empieza con reminiscencias de Pink Floyd, continua con una parte central de pura balada rock de los setenta llena de acertadas guitarras que acaba mezclándose con un coro final que recuerda mucho al de "The Great Gig In The Sky" del Dark Side Of The Moon, para que todo unido a la desgarrada interpretación de Owens nos den uno de las canciones del año. "Just A Song" es otro tema largo, que empieza con un solo de guitarra española que descoloca para dar paso a una dulce balada acústica que a mitad de tema cambia de tercio para acercarse a los Pink Floyd de Atom From Heart Mother y posteriormente soltarnos un final que suena a los Carpenters (más azúcar) de manera clara. En "Magic" vuelven a retroceder en el tiempo con un tema que recuerda de nuevo a solistas que ya hemos nombrado, pero aquí a la manera de los Beatles más desenfadados, acertando a relajar la intensidad emotiva que en esta parte lleva el disco. En los casi ocho minutos de "Forgiveness", Owens se queda a medio camino entre John Lennon y algún cantautor acústico, para en la parte final hacer explotar el tema con un solo de guitarra memorable, que recuerda a los de algunos temas de Wilco en A Ghost Is Born. "Love Like A River" aparca directamente en los años 50 y nos trae una balada de Fats Domino remasterizada, mientras "Jamie Marie" despide el trabajo con un preciosista ritmo lento, que se acelera con la entrada de un estupendo teclado en su parte final.
Todas las influencias que hemos nombrado (y todas las que se nos han olvidado), pueden hacernos pensar en una feroz crítica de todas esas revistas y sitios que los encumbraron, pues durante años han venido destrozando grupos que se han dejado caer por el hard rock setentero, por el rock sinfónico, por el soft pop... pero de momento esta siendo todo lo contrario, y es que quizá lo que realmente sorprende de este segundo largo de Girls, es la perfección compositiva y de producción con las que se acercan a cada estilo, sin aportar nada nuevo es cierto, pero redondeando los temas de cada uno de ellos, dejando que sean nuestros gustos más cercanos a un estilo u otro, los que nos hagan elegir nuestros temas favoritos del álbum.
Podemos entender que los de San Francisco perderán algún fan con este trabajo, aquellos que apreciaban la parte más inmediata de Album, pero nosotros no podemos dejar de recomendarlo e igualar nuestra mejor nota hasta la fecha, pues este es un disco que no hace más que confirmar a Girls como un grupo único y a este 2.011 como uno de los mejores años musicales de los últimos tiempos, muy por encima del anterior y eso que aún nos queda para terminarlo (ojo que la próxima crítica tambien es de un discazo). Toda esta bonanza ha hecho que los que rodeamos disconcierto ya estemos discutiendo si este es el disco del año o es el de The War On Drugs, con alguno que aún apuesta por el de Artic Monkeys, Bon Iver o PJ Harvey ... y que felices estamos.

martes, 13 de septiembre de 2011

CRÍTICA : CYMBALS EAT GUITARS - LENSES ALIEN


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,3

Los de Staten Island vuelven dos años después de sorprendernos con Why There Are Mountains?, excelente debut autoeditado para unos chicos que apenas alcanzaban los 20 años, con un segundo esfuerzo que a pesar de contar con un productor de renombre como John Agnello, continua con las mismas señas de identidad y no abandona el espíritu libre e independiente que recorría su primer trabajo. Se confirman Cymbals Eat Guitars como una alternativa ( diferente, muy válida y con enorme futuro) a los grupos que últimamente llegan triunfantes desde New York.
Musicalmente los referentes de Cymbals Eat Guitars son claros, desde el principio nos encontramos con los magníficos Built To Spill y Modest Mouse como su máxima influencia, acercándose también a mitos como Pavement, Sebadoh y en menor medida a Dinosaur Jr. cuando las guitarras se aceleran. A todo esto añade el grupo liderado por Joseph D´Agostino una manera de componer que busca siempre continuas piruetas rítmicas, con subidas, bajadas y varias canciones dentro de una misma canción, todo enrevensando las melodías y huyendo de la facilidad e inmediatez, con un puntito de psicodelia de aires setenteros. Otros hablan también de influencias como la Velvet Underground y Lou Reed o Weezer, pero eso son coyunturas diferentes, como que el nombre del grupo esta sacado de una frase de Reed describiendo el sonido de la Velvet o de que el grupo interpretará algunos temas de Weezer en sus inicios.
Todos sus referentes aparecen en este Lenses Alien desde la inicial "Rifle Eyesight (Proper Name)" tema de mas de ocho minutos y medio que comienza mostrando las guitarras de Built To Spill, después la fuerza rítmica de Modest Mouse y encuentra también espacio para enrevesarlo todo con partes instrumentales llenas d. A continuación CEG nos muestran todo su arsenal de melodías guitarreras, empezando por "Shore Points", una pequeña montaña rusa, que aunque estilísticamente tiene poco que ver, por la forma en que esta construida y cantada, recuerda los inigualables temas rápidos y teatralizados que Peter Gabriel ideó para The Lamb Lies Down On Brodway, continuando con "Keep Me Waiting" el tema más ortodoxo del álbum, quizá el único que te atrapa desde la primera escucha. "Plainclothes", y la estupendas "Definitive Darkness" y "Another Tunguska" se mantienen algo más accesibles que los dos primeros temas, rebajando el ritmo, pero sin dejar de buscarles las vueltas. La parte final del álbum comienza con "The Current" donde vuelve el ligero toque setentero que también tenía el tema inicial y "Plainclothes" llena una vez más de piruetas a medio tiempo. Los dos últimos temas recuperan la fuerza del principio del álbum, en "Secret Family" mostrándose mas duros que nunca y en "Gary Condit" donde empiezan con un ritmo lento, para acabar de nuevo con esas guitarras contundentes que tanto deben a los grupos que tienen como referencia.
Aunque reconocemos que este es un disco ligeramente inferior a su debut, y que el grupo no ha conseguido de momento un sonido personal que consiga que sus influencias no se noten tanto, hay que dejar claro se han quedado cerca de su primer trabajo y que sus esfuerzos por no sonar evidentes pronto les acercarán a un sonido más propio. Lo que nos dejan claro de nuevo es que si eres de los que gusta de aquel Indie Rock de los noventa y no te espantan las piruetas rítmicas, disfrutarás una barbaridad con sus álbums, y con su insultante juventud esperemos que por muchos años.

miércoles, 31 de agosto de 2011

CRÍTICA : THE WAR ON DRUGS - SLAVE AMBIENT


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,5

Hace unos meses cuando publicábamos la crítica del disco de Kurt Vile Smoke Ring For My Halo (ojo no para de crecer con las escuchas), comentábamos que había abandonado The War On Drugs para centrarse en su carrera en solitario y que con él habían dejado el grupo otros dos miembros, no prometía mucho el futuro para la banda, que nos había sorprendido con su excelente debut Wagonwheel Blues , cuando tres de sus cinco fundadores abandonaban, pero lo cierto es que su líder Adam Granduciel, ahora bajo el formato de trío, no ha permitido que esto le afectara y nos regala este Slave Ambient que supera incluso al trabajo de su amigo Vile. Ojalá todas las separaciones fueran como esta, con las dos partes publicando grandes obras, a partir del estilo que siguen compartiendo, ese que actualiza y filtra por estilos más modernos a grandes nombres del folk y del rock americano con una personalidad propia, y además ayudándose, como demuestra que Granduciel sea parte de The Violators, el grupo de Vile o que incluso componga una canción de su último álbum. Lo cierto es que ya es hora de empezar a reconocer el inmenso talento de estos dos tipos de Philadelphia, pues desde el 2.008 The War On drugs lleva un par de discos y un par de Eps y el más prolífico Kurt Vile cuatro largos y tres Eps, todo de gran nivel y culminado este año con la publicación de dos magníficos albums.
Se pueden detectar fácilmente las muchas similitudes entre el disco de Vile y esta nueva placa de The War On Drugs, pero es importante resaltar sus diferencias. Ambos trabajos, al igual que los anteriores parten de las mismas referencias, Bob Dylan, Tom Petty y Bruce Springsteen son las más evidentes pero mientras Vile se acerca también a otros clásicos como Derek and the Dominos o la Velvet Underground, las influencias clásicas en Slave Ambient se centran ante todo en aquellos tres y en especial en Dylan, sobre todo cuando Granduciel canta con esa voz arrastrada que recuerda al genio de Duluth. Otra diferencia la encontramos en la producción, pues si bien destacamos la mejora en el trabajo de Vile que le hacía abandonar el aire Lo-Fi de sus anteriores discos, allí todo se movía en un tono más acústico que dejaba entrever clarísimamente las influencias clásicas, mientras que lo cierto es que aquí la producción es de un a nivel espléndido, lo que provoca una claridad en la completísima instrumentación que hace que veamos nítida la influencia, a la hora de arropar su folk rock con múltiples teclados y eléctricas, de grupos como Spacemen 3 o Spiritualized. Por último y aunque este es un disco, que desde sus melodías entrelazadas con punteos de guitarra, requiere de escuchas y que no ha todo el mundo le entrará fácilmente, al igual que destacábamos de Smoke Ring For My Halo, lo cierto es que en su segunda parte sí contiene un par de temas que se abren a un público más amplio, acertando de pleno en un acercamiento al indie rock actual de más éxito.
El álbum empieza con "Best Night" una preciosa canción que emparenta directamente con los punteados que marcaban la melodía en el álbum de Vile y que cada vez que la escuchas te atrapa más y más, tras ella "Brothers" sigue en la misma linea pero la mejora con su perfecto acercamiento a Dylan, que parece difícil de mejorar hasta que escuchamos la mas pausada "I Was There" que con las mismas constantes que la anterior se pega a la cabeza irremediablemente con un piano y una harmónica impresionantes, aunque parezca increíble el nivel todavía mejora más con la genial "Your Love Is Calling My Name" donde Tom Petty entra en escena junto con una apabullante instrumentación, que nos enseña toda la calidad de la producción. Excelentes cuatro temas de apertura para un álbum que a partir de aquí cambia, los temas instrumentales entran en escena alternándose con los cantados hasta el final del álbum. Entre los instrumentales, dos son intros, "The Animator" atmosférico y perfecto en la conexión entre dos de los puntos álgidos del álbum, y el anecdótico "Come For It", mientras que los otros dos son temas en sí mismos, uno como continuación "City Reprise #12" lleno de teclados y el otro "Slave Ambient", el mejor de todos, uno de los pocos momentos donde apreciamos un pequeño acercamiento a otras de las referencias que se suelen citar al hablar del grupo y que en anteriores trabajos se apreciaban más, como es el noise y que al escucharlo tenemos la sensación de que Granduciel alucinó con aquella gira de Neil Young del 91 cuando llevó de teloneros a Sonic Youth. Los temas cantados de la segunda parte se dividen en los que continúan la senda del inicio de nuevo con Dylan y Petty en el espejo, en "It´s Your Destiny" arropados por un sonido de aires ochenteros, y en la adictiva y mas canónica "Black Water Falls" que despide el disco de manera maravillosa. Los otros dos temas cantados de esta parte son los que en alguna prensa les están valiendo comparaciones con Arcade Fire, con algunos hablando muy erróneamente de grupo que quiere sonar como los canadienses, pues si bien algún parecido hay en los teclados épicos de la maravillosa "Come To The City" (uno de los temas junto con "Brothers" que compone Dave Hartley el otro miembro fundador que queda y que debería prodigarse más atendiendo a los resultados), y la increíble rítmica de "Baby Missiles" pueda recordar a los de Win Butler, eso no debería llevar a plumillas con poco bagaje a pensar mal, no dándose cuenta de lo 100% Springsteeniana que es la canción, y que esa es una influencia de la banda desde que se formara en el 2.005 y no es más que una coincidencia pues AF se han acercado varias veces al de New Jersey en sus dos últimos trabajos, además el resto del álbum no tiene nada que ver.
Aclarar que algún punto negativo podemos sacar del disco, para empezar "I Was There" debería durar algo más y no cortar tan bruscamente el excelente momento de la harmónica, algunas influencias que se hacían notar más en sus anteriores esfuerzos como la Velvet (que sí ha mantenido Vile) o los toques noise se echan algo de menos pues ampliaban gratamente su espectro sonoro y para terminar la cantidad de instrumentales al concentrarse en la segunda parte, se hacen algo excesivos y hubieran quedado mejor con alguno al principio y con algún tema cantado más al final, que perfectamente podría haber sido "Comin´through" del Ep Future Weather (recomendado hacerse con él) paso inicial de la creación de este trabajo, al igual que Barrel Of Batteries lo fuera de su debut.
Terminamos la que creo ha sido la crítica más larga que hemos escrito, repitiendo una vez más que seguramente este disco no estará en lo más alto de las listas de la prensa y sitios musicales del momento, de tendencias pop bailonas y algo reacios al rock clásico, pero para nosotros este es un disco sobresaliente y como habréis notado los habituales, con nuestra manera de puntuar más baja que la mayoría de sitios musicales, obtiene la mejor nota que hemos dado hasta la fecha. De momento Disco Del Año


miércoles, 24 de agosto de 2011

CRÍTICA : BEIRUT - THE RIP TIDE


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,4

Beirut, o lo que es practicamente lo mismo Zach Condon, es uno de esos grupos que parecen estar condenados a demostrar mucho más que otros, para acabar recibiendo siempre menos de lo que merecen. Se estrenó como Beirut, con apenas 20 años, con Gulag Orkestar, un excelente álbum de folk pop lleno de influencias balcánicas (impensable de un oriundo de Nuevo México), impregnado de un aire lo-fi que no ocultaba a un compositor detallista con una dulcísima voz, con un dominio excelente de la mas variada instrumentación (toda la sección de vientos, ukeleles, mandolinas, acordeón ... ) y un don innato para la épica. Tan solo año y medio después, tras publicar algún Ep notable como Lon Gisland, su segundo largo The Flying Club Cup confirmó todo su potencial superando a su predecesor, alejándose por completo de cualquier signo lo-fi, entrando de lleno en el pop preciosista sin perder su espíritu folk y con un algún ligero toque de chanson francesa, y demostró que las canciones de folk pop redondo con estribillos escondidos en sus melodías de trompetas y demás instrumentos de viento, no tenían el más mínimo secreto para él, lo que empezó a hacer que lo compararán con el inigualable Sufjan Stevens, aunque lo cierto es que si bien sus estilos tienen un punto de partida común, siguen caminos completamente diferentes. Unos supuestos problemas de agotamiento, le han llevado en los últimos cuatro años a tomarse con más calma su carrera y solo ha publicado la recopilación de dos Eps March Of The Zapotec/Holland, el segundo bajo el nombre de Real People un proyecto anterior con aires de electrónica y el primero un pequeño acercamiento desde sus propias coordenadas a la tradición mexicana, ambos irregulares pero con momentos de gran calidad. Esta espera de cuatro años para su tercer disco, ha creado más expectativas que nunca en torno a un trabajo suyo, para nosotros se pueden dar por cumplidas, aunque con algún pero.
Empezando por la parte negativa de este The Rip Tide, diremos que se encuentra un peldaño por debajo de sus dos predecesores, entre las razones hay que destacar para empezar la corta duración del álbum, 33 minutos tras cuatro años se hacen muy escasos, aunque seguramente el punto más importante sea la poca variación que encontramos en los temas, todos se parecen a alguno anterior y el trabajo se vuelve algo monótono, el pop preciosista se adueña de casi todo y empezamos a echar de menos en Beirut aquel espíritu más libre y divertido que daban las influencias de folk centroeuropeo a su primer álbum, aquel espíritu y aquella variedad que lo situaban cerca de Neutral Milk Hotel o A Hack and a Hacksaw (Jeremy Barnes y Haether Trost colaboraron para la edición de su debut) y que parece haber perdido. Aún con esto, y pasando ya a lo más positivo, el álbum mantiene un alto nivel y el bueno de Condon sigue demostrando lo bien que se le dan esas pequeñas joyas pop llenas de detalles, y es así como las herederas de "Elephant Gun" que son "A Candle´s Fire" y "Port Of Call" se elevan por encima de todas junto con la más luminosa en la instrumentación "Vagabond", mientras que dos temas más sencillos e íntimos de lo habitual como son "Goshen" y "The Peacock", muy cercanos al folk americano, ganan muchos puntos con las sucesivas escuchas. En conjunto el álbum es más accesible y pop que nunca con algún tema incluso optimista y soleado como el dedicado a su ciudad natal "Santa Fe" o puramente romántico como "East Harlem".
En definitiva, sin ser su mejor obra, es de nuevo este un trabajo notable, que aún así no convencerá ni a un solo oyente al que no le gusten sus anteriores discos y al que la mayoría de la prensa musical volverá a dar una buena nota, pero sin exagerar , que para dar notazas hay suficientes trabajos de tonti-pop por ahí, quedando de nuevo Beirut un poco en segundo plano, lejano de el éxito que a otros les llega demasiado fácil, algo inexplicable viendo su discografía en la que de momento todo obtiene de un notable para arriba y esto hay pocos que lo puedan decir actualmente. En realidad a nosotros esto no nos importará mientras siga publicando buenos discos, que con lo insultantemente joven que es, le quedaran muchos y si es recuperando un poco sus inicios, aún mejor.

martes, 16 de agosto de 2011

CRÍTICA : LOS PLANETAS - PARQUE DE CASTRELOS , VIGO 13-08-2.011


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 6,7

El Sábado el tiempo no acompañó para disfrutar de un concierto en Castrelos, orballando sin parar, algunos llegamos sin tiempo para ver a Munich y pensábamos encontrarnos mucha más gente de la que había, sobre todo en la zona gratuita la de pago, con aproximadamente la mitad del aforo, nos permitía situarnos en un sitio privilegiado a pesar de llegar justos de tiempo.
En cuanto Los Planetas empezaron, todo el mundo corroboró lo que ya sabíamos sobre el despliegue técnico que en sus últimas giras les acompaña, sonido potentísimo y un espectáculo visual de lujo, aún con esto la potencia excesiva estropeó el inicio del concierto, un poco estruendoso de más, algo que no favorece a sus nuevos temas de deje flamenco. Son, como también sabíamos, esos temas que forman sus dos últimos álbums los que ocupan la primera mitad de sus conciertos, algo que viendo al público asistente durante esta parte, muchos dudarían de si es una buena decisión, incluso el propio grupo se toma esta primera parte con un toque de cierta desidia, algo que resulta bastante extraño pues parecen bastante convencidos de su nuevo sonido, pero lo cierto es que hasta que sonaron juntas "Reunión En La Cumbre" y "Alegrías del incendio" que finalizan la primera parte del directo acelerando tanto a fans como al grupo, todo resultó bastante tedioso y monótono. Aunque un par de temas como "Ya No Me Asomo A La Reja" y "Virgen De La Soledad" aumentaron mucho el nivel, lo cierto es que todos los que desde siempre han tachado a Los Planetas de mal grupo en directo, tendrían fácil aquí encontrar sus más comunes reproches, desde la nula interacción con el público hasta la poca fuerza y la escasa vocalización de Jota.
Supongo que a estas alturas la nota de ahí arriba os empieza a resultar extraña, pero aunque no me convenció la primera mitad del concierto, no me ha resultado difícil encontrar cosas positivas como el espectáculo visual o los cuatro temas mencionados y además quedaba la segunda parte. Una segunda parte que empezó con sorpresa, Isa de TAB apareció en el escenario para interpretar la inmensa "No Se Como Te Atreves" haciendo suya la parte que en cd interpreta La Bien Querida y dando el pistoletazo de salida a la parte del concierto en la que Los Planetas recorren sus seis primeros trabajos repasando hits. Podría hablaros de que a estas alturas el sonido estaba perfecto, de que las guitarras se habían afilado, de que Eric es un batería de lujo y de que Jota es Jota y chitón, y todo es cierto, pero de lo que me apetece hablar es de las canciones. Sonaron entre otras "Segundo Premio", "Rey Sombra", "Santos Que Yo Te Pinté", "Un Buen día" y "Corrientes Circulares En El Tiempo" para recordarnos a todos los que estábamos que son los mas grandes de nuestra música, que sus temas clásicos perduraran siempre, que los que no los soportan es porque no alcanzan a entenderlos, que de mal directo nada... pero si no puedo parar de saltar. Al acabar "De Viaje" todos sentimos que no podía ser el final, pero si aún quedan un porrón de temazos por sonar, pensamos, pero lo cierto es que las cerca de dos horas de concierto y las luces encendiéndose marcaban la retirada.
Puede que ahora a alguno le parezca corta la nota de arriba, pero aunque la segunda parte del concierto enseñó lo que pueden hacer vibrar al público, no deja de demostrar que ( y aunque prefiero a Los Planetas anteriores, también me gustan sus dos últimos discos) los temas más actuales ocupan el 60 por ciento de sus conciertos y solo el 40 restante queda para sus seis primeros trabajos, algo sin duda excesivo porque además de ser la mayoría de sus temas aflamencados menos lucidos en directo, dejan una cantidad exagerada de hits fuera y desde aquí reclamamos que por ley sus conciertos no duren menos de dos horas y media y que el reparto de temas entre sus albums sea más equitativo, para que "La Caja Del Diablo", "David y Claudia", "La Copa De Europa", "Si Esta Bien", "Maniobra De Evasión", "Dulces Sueños" y otras muchas no se queden nunca sin sonar.

martes, 9 de agosto de 2011

WILCO EN VIGO


Aunque por motivos personales este año pensábamos que no podríamos hacer críticas de conciertos, lo cierto es que las últimas confirmaciones en la ciudad de Vigo, primero Los Planetas y ahora Wilco, hacen que ya no lo tengamos claro y por si fuera poco un grupazo como No Age en Santiago por 5 euros ....
Los inigualables Wilco tocarán en Vigo el 4 de noviembre en el pabellón de As Travesas, arrebatándole el concierto a A Coruña, donde se rumoreo a principios de año que tocarían los de Jeff Tweedy. Sin querer entrar en polémicas que ni nos van ni nos vienen, Vigo, a pesar del descenso en cantidad de este año y de la rebaja en cuanto a calidad con la excesiva contratación de triunfitos ,Juanes y demás de los últimos años, se confirma como la mejor opción de los aficionados a la música menos comercial en Galicia, algo por encima de Santiago y A Coruña, en otra dimensión con respecto a Orense o Lugo y dejando en evidencia la patética programación musical de Pontevedra, donde solo el magnífico trabajo de la Sala Karma da vida a la tribu alternativa de la ciudad y alrededores.
Pero no todo son buenas noticias, hay puntos sobre el concierto de Wilco, que a muchos en la red les han llenado de decepción y que esperemos que se aclaren con el tiempo dado que la noticia es muy reciente.
- Lo primero es la hora anunciada para el concierto al comprar las entradas (servinova.com, 40 euros+gastos), aparece las siete de la tarde, y es un Viernes con lo cual el currito medio que trabaja hasta las ocho y media de la tarde ...
- Lo segundo es que el lugar elegido es As Travesas, siempre una malísima opción dada su horrible acústica, que además se hace muy extraña al leer que el aforo esta limitado a 2.500 personas, cuando el aforo del pabellón para conciertos suele superar las 4.000. Punto complicado este, sobre el que algunos fans comentan que si el concierto hubiera sido en A Coruña, el Colisuem hubiera sido un sitio ideal y sin necesidad de ver el concierto sentado como ocurrió hace dos años en Santiago.
Esperemos que desde la organización expliquen pronto las razones del horario, el lugar y el limite de aforo. Lo mejor sería que todo fuera un error, pero nos tememos que no. Aún así una gran noticia volver a tenerlos de gira por España para presentar su esperadísimo nuevo trabajo The Whole Love.

EDITO : Jonathan Wilson actuará en Vigo acompañando a Wilco

lunes, 1 de agosto de 2011

CRÍTICA : DISCO LAS PALMERAS! - NIHIL OBSTAT


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,5

Casi se nos pasa el debut de este grupo de Sarria (Lugo), hubiera sido imperdonable. Porque tras ese nombre tan equívoco que nos hace pensar en alguna orquesta de verano, se esconde un disco que ya desde el inteligente titulo, Nihil Obstat es la aprobación moral y doctrinal de la iglesia católica para que una obra pueda ser publicada, nos demuestra que este trío sin bajo (colocan una cuerda extra a una de sus guitarras) tienen muy claro lo que hacen y tras obtener éxito en concursos varios, nos atacan ahora con una colección de temas, que como bien ilustra la portada, son unos tremendos directos en toda la cara.
Las referencias son evidentes en Nihil Obstat, la primera son Triangulo De Amor Bizarro (sobre todo los de Año Santo) no solo por ser paisanos, sino porque comparten el gusto por el noise y el shoegaze y es obligado nombrar a Los Planetas, Sonic Youth y como no a My Bloody Valentine entre las influencias compartidas, pero además Disco Las Palmeras! añaden un gusto por el rock contundente de aires hard y punk que los acerca a grupos como Lagartija Nick, Nueva Vulcano o incluso Hüsker Dü. Todas estas bandas , un montón de amplificadores e innumerables guitarras arrolladoras son lo que encontramos en los once trallazos que componen Nihil Obstat, destacando las iniciales "La Casa Cuartel" y "A Los Indecisos", las directísimas "Me La Jugasteis En China" y "Los Economistas" y los dos temas que suponen un ligero descanso en el continuo golpear del álbum, las magníficas "Estados Emocionales (y Vaticanos)" y "Testigos De Dios". Todo esto sin olvidar sus grandiosas letras, por las que merece sin duda hacer el esfuerzo de intentar entenderlas entre la maraña sonora que las envuelve. Letras duras, directas e inconformistas que pueden tratar sobre el pánico tras un atentado como en "La Casa Cuartel", sobre un miedo más interior en "A Los Indecisos", o rebelarse ante la situación social y política actual en "Los Nuevos Nihilistas", "Los Economistas" y la irónica "La Soga Umbilical". Decididamente un conjunto de música y letras que se unen a la perfección para conseguir su objetivo, sacudirnos a trallazos musicales sin piedad, algo muy necesario en este época de excesivo pop blandito, algo que parece que en el nuevo indie gallego se tiene muy claro.
Aclararemos que el disco no es perfecto, todo lo que aquí escuchamos ya lo habíamos escuchado antes y hay algún momento de cierta monotonía con ritmos que se solapan, sin duda le hubieran venido bien uno o incluso dos temas más (aumentando un poco el minutaje) del corte de "Estados Emocionales (y Vaticanos)" y "Testigos De Dios" que darían variedad, y dado el nivel de estas dos mejorarían sin duda la calidad del álbum. Se puede pensar que hay que esperar para ver la evolución de Disco Las Palmeras! y es cierto, pero no hay que olvidar que este es su primer disco , aunque parezca mentira, que de momento es sin duda el debut nacional del año y posiblemente el disco nacional del año.
Para terminar, e intentando seguir el ejemplo del trio gallego, nos gustaría mandar un par de directos, uno a la prensa musical importante del país, porque si bien las críticas a Nihil Obstat han sido fantásticas, parece ahora que se le da más bola a ciertos debuts de grupos de las regiones de esa prensa, alguno incluso con referentes similares a los de Disco Las Palmeras!, que están a un nivel tan inferior que quizá algunos deberían pensar hasta donde debe llegar la defensa de los grupos "amigos", aunque claro si te paras a ver la bola que le da la propia prensa gallega ... Dos, para toda la organización de ese Rock in Way que teóricamente apoya a los grupos gallegos, vamos a intentar no decir casi nada malo del cartel, más cuando parece que los grupos vienen casi en conjunto con el En Vivo de Getafe con lo cual suponemos que había poco que hacer, pero que la última confirmación sea The View, un grupo británico de segunda, mientras el grupo gallego que firma el debut del año no esta ...

viernes, 22 de julio de 2011

CRÍTICA : THE HORRORS - SKYING



PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,3

Cuando se publicó el primer trabajo de The Horrors casi todo el mundo a excepción de algunos medios que los intentaron encumbrar, descubrió un claro hype en ellos, Strange House era un claro saqueo al garage sesentero con ciertas dosis de punk. Un mal directo y una imagen medio oscura-gótica casi más importante que lo artístico, nos convencieron a todos del carácter caduco del grupo. La sorpresa llego un par de años después, en Primary Colours producidos por Geoff Barrow de Portishead el grupo daba un cambio radical, reduciendo las guitarras y acercándose a los grupos indies de finales de los ochenta y primeros noventa, mucho shoegaze y un toque Kraut en un nuevo saqueo a sus referencias con la gran diferencia de que este álbum contenía muchos buenos temas y alcanzaba un notable nivel. Hace poco conocíamos el proyecto paralelo del líder de la banda Faris Badwan con la cantante de opera Rachel Zeffira, Cat´s Eyes un álbum que desde el pop más clásico y una clara influencia de lo que Barrow había echo en Portishead continuaba con un buen nivel. Para esta nueva aventura The Horrors se han autoproducido y no pocos han sido los que dudaron de si, sin el gran Barrow, podrían mantenerse. Bien pues podemos decir que lo han conseguido e incluso una buena parte de la crítica se esta mostrando encantada con este nuevo Skying. Lo cierto es que para él ,The Horrors se han retrasado solo unos años y han aplicado su último saqueo a algunos grupos que triunfaron en la primera mitad de los ochenta , y al igual que en su anterior disco vuelven a conseguir un trabajo completo con grandes temas, eso sí , en su práctica totalidad, de originalidad cero.
Desde los primeros acordes de la inicial "Changing The Rain" nos queda claro por donde van los tiros, las guitarras siguen perdiendo peso y dan paso a los teclados y sintetizadores, los ochenta se abren paso y grupos como Echo & The Bunnymen, The Psychedelic Furs o The Chameleons surgen en cada nota del álbum e incluso casi podrían pedir royaltyes por el logrado tema final "Oceans Burning". La pegadiza "You Said " y la envolvente "Wild Eyes" no hacen más que confirmar las impresiones mientras que "I Can See Trough You" añade otra influencia de aires más comerciales como Simple Minds que apreciamos más claramente en el single "Still Life". A pesar de que el sonido que comentamos cubre la practica totalidad del disco, the Horrors guardan ciertos momentos para echar la vista atrás, a sus anteriores trabajos haciendo tomar vida a las guitarras , y lo cierto es que consiguen hacer que encaje bien, dando vida al álbum, como en el cambio de ritmo de "Endless Blue", en el magnífico acercamiento a las influencias de su segundo álbum que es "Dive In" o el toque kraut de la gran (en todos los sentidos) "Moving Further Away", hermana pequeña de la que sigue siendo su mejor canción "Sea Within A Sea". Casi al final "Monica Gems" nos sorprende con su mimetismo a Suede, convirtiendose en el tema más inesperado de un álbum que mantiene un buen nivel a lo largo de todo su minutaje.
Hay que aclarar que si eres de los que ante todo buscas un sonido propio en tus grupos favoritos, The Horrors no te harán disfrutar y que si eres de los muchos que no soportan aquellos primeros ochenta y para ti la década empezó después del Psychocandy, este no es tú álbum. Pero lo cierto es que, si consideramos que la originalidad es un bien escaso en nuestros días que ya casi no le pedimos a ningun grupo, no podemos sino reconocer que tanto Primary Colours como este Skying son dos notables discos y que The Horrors empiezan a labrarse una carrera sólida para nuestra sorpresa. Si siguen siendo capaces de ser tan variados como hasta ahora, su música nos acompañará unos cuantos años más, aunque nunca sean nuestro grupo favorito ni publiquen una obra maestra.

lunes, 18 de julio de 2011

CRÍTICA : HOLA A TODO EL MUNDO - ESTELA CASTIZA


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,2

Esta sera una crítica algo más corta, dado que lo nuevo de HATEM es un Ep muy distante de la duración de su debut. Un debut homónimo que los catapultó a las revistas y sitios especializados y que creo cierta controversia a su alrededor, si bien la mayoría de la crítica los lleno de parabienes y consiguieron un buen número de fans entregados, fueron bastantes los que vieron en ellos un grupo impostado (ya sabéis, eso de perroflautas de diseño) con un mal directo. Estela Castiza no hace más que acrecentar las distancias, los que estaban a favor solo encuentran en este nuevo material una demostración de sus cualidadades y de que todavía siguen creciendo, mientras que sus detractores afirman que aqui no hay más que repetición y pijerio adornado. Lo cierto es que además del cambio evidente, el del idioma (que no provoca grandes diferencias), hay algunos puntos nuevos que hay que tener en consideración, por que traen pros y contras.
En la parte positiva tenemos que empezar destacando que HATEM lo siguen bordando al hacer que su música sea una continua sorpresa, llena de imaginación y continuos vuelcos,que hizo que muchos los emparentaran con Arcade Fire, y lo siguen haciendo a pesar de la drástica reducción de la duración de los temas. También la pequeña evolución del sonido, que les permite acercarse más al pop en los temas cantados (como "Leon Comunión", "Estela Castiza" o "Numero Nadie"), sin perder de vista el folk americano que guiaba su primer trabajo ("Maestra Alegranza" y "Cara Cazador" mantienen esa mezcla entre lo actual de grupos como"Akron Family" y los clásicos del genero), y sobre todo, el acercamiento a pasajes instrumentales de Sigur Rós (evidente en "1=0" y "Estrella De Seis Puntas", dos de los tres cortes instrumentales), nos muestran una sana apuesta por ampliar su paleta de influencias.
En la parte negativa, además de la ya mencionada escasez del minutaje con solo cinco temas más los tres interludios instrumentales, esta la producción del álbum, menos acertada que la anterior (sobre todo en el tratamiento de las voces) y que por momentos se suma al mayor aire pop de los temas, para acercar al grupo a los ya excesivos grupos nacionales de tonti-pop-saltarín desmesuradamente vanagloriados por la revistas y los sitios musicales. Uno se imagina a HATEM evolucionando hacia un sonido cada vez más cuidado, con una producción que aproveche su espíritu imaginativo, muchos lo calificarían como madurez mal entendida, pero sin duda ganarían sonando grandes y es un error acercarlos al pop de juguete que nos satura ultimamente.
Esperamos con ansia su segundo largo, entonces veremos más claramente hacia donde se dirigen. Nosotros deseamos que no pierdan su espíritu y sus influencias americanas y que se conviertan en una banda única en la escena indie nacional, mientras tanto disfrutaremos de los buenos momentos que nos vuelven a dar con Estela Castiza.

martes, 12 de julio de 2011

WU LYF - GO TELL FIRE TO THE MOUNTAIN


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,2

Cuando leí por primera vez algo sobre Wu Lyf (World United Lucyfer Youth Foundation) en una web musical nacional, despertó mi curiosidad lo mucho que insistían en lo sorprendente y difícil que era definir su música, incluso los artistas que nombraban como referencia ( que tras escuchar el álbum resultaron ser completamente erróneos), resultaban chocantes. Pronto en otras webs especializadas empecé a ver este disco destacado y casi todas coincidían en señalar lo original de su propuesta, muchas acertando con las influencias. Fueron esas afirmaciones los que me llevaron a escuchar el disco, mientras que la otra parte de todas las reseñas sobre el grupo, esa que habla de grupo misterioso, de nombre rebuscado, que no muestra sus caras, que rechaza a los medios, no quiere popularidad y con su página de wikipedia "misteriosamente" borrada continuamente ... esa parte casi hace que desista porque hoy en día estos actos suelen ser intentos de promoción ( en este caso la han logrado), que casi siempre nos conducen a un hype. Algo que sin duda Wu Lyf pueden ser, lo cual no quita que este debut sea un buen disco, con una propuesta de claras referencias pero con un toque personal y ligeramente novedoso (no nos pasemos) . Incluso la definición que le dan a su estilo, Heavy Pop, no se aleja demasiado de la realidad.
Para hablar de lo que nos encontramos en los diez temas de este Go Tell Fire To The Mountain empezaremos por la parte instrumental. Cuentan Wu Lyf con un sonido ligeramente difuminado, tienen algo de Arcade Fire, de sus organos de iglesia y de su épica instrumental, nos bastan los arranques de temas como la inicial "Lyf" o "Summas Bliss" para detectarlo y en la lograda "Such A Sad Puppy Dog" se hace evidente. Tienen además mucho de Modest Mouse, la fuerza con la que atacan las melodías bebe directamente de los americanos, quizás su influencia más clara a lo largo de casi todos los temas, siendo la fantástica "Cave Song" un ejemplo casi mimético. Además, Wu Lyf añaden algunos guiños, sobre todo con las guitarras, al indie pop más saltarín, ese que tan bien acogen las revistas mas modernas, lo apreciamos en "Summas Bliss", "Concrete Gold" y especialmente en "We Bros". Aportan también un punto personal, con esa forma que tienen de tocar sus instrumentos, las excelentes percusiones principalmente, un estilo medio tribal casi salvaje que da gran intensidad a sus temas. Aunque la parte más personal de su música es sin duda la vocal, con un Ellery Roberts que aunque parte del magnífico Isaac Brock de los temas más rápidos de Modest Mouse, aplica una furia y una intensidad más propia de cantantes de metal alternativo, con una ininteligible pronunciación que a veces te hace dudar de si canta en ingles o incluso si es que solo dice una parte de las palabras, llegando a recordar en algún momento la cazallosa voz de Caleb Followill en el debut de Kings Of Leon, pero sin el toque sureño. Todo se junta para dar forma a Go Tell Fire To The Mountain e intentar definir un estilo propio, en un encomiable esfuerzo que tiene en temas como "Lyf", "Heavy Pop" y por encima de todas "Dirt" unas acertadas amalgamas de todo lo citado anteriormente. Este esfuerzo sin embargo, no termina de triunfar completamente porque el disco peca en exceso de monotonía y repetición, muchos son los temas que calcan su estructura con inicios más calmados que van in crescendo a momentos de gran intensidad, e incluso por momentos ciertas canciones se confunden un poco unas con otras.
Terminamos repitiendo que hype o no, este debut es un disco notable, y que si consiguen hacer carrera una vez pasado el revuelo que están levantando, la personalidad y destreza instrumental que aquí exhiben, bien podría llevarlos, con una correcta evolución que les permita ser más variados, a cotas más altas. Lo esperamos.