
PUNTUACIÓN (sobre 10) - 5,6
Cinco años después ya esta aquí su esperadísimo cuarto largo y al igual que sucediera semanas atrás con lo último de Radiohead, una pequeña revolución se ha desatado entre prensa y fans. Cientos de críticas aceleradas, la mayoría negativas y confrontación entre los que lo consideran un mal disco y los más adeptos que acusan de que se crítica por que son The Strokes y nada más. Es lo que tiene ser un grupo que, pese a quien le pese y sin inventar nada, revolucionó el universo musical hace ya diez años con la publicación de "Is This It". Que sí, que en aquello influyó mucho la incipiente prensa musical busca hypes del momento, lo bien que cuajó la imagen de los chicos y la necesidad que había de un regreso al rock en aquel momento pero todo eso da igual, aquel era un disco sobresaliente, repito pese a quien pese. Su segundo "Room On Fire" los confirmó como unos magníficos creadores de hits de aires retro, de menor calidad que su debut pero un trabajo notable que los mantuvo en lo más alto. Fue en "First Impressions Of Earth" cuando las primeras dudas llegaron, sobre todo dentro del propio grupo. Quiza todo lo que significaron fue demasiado para ellos.
Leyendo todos los problemas que han tenido durante la grabación del álbum (mal ambiente y tensión entre los miembros, Casablancas mandando las voces por mail, Albert Hammond con problemas de drogas ... ), uno mantiene esa impresión y escuchándolo nos deja la de que The Strokes no son ahora un grupo propiamente dicho. Por que si echamos un vistazo a todas esas críticas que circulan, pocas encontraremos que no coincidan en una cosa, este es un trabajo totalmente disperso que deja una clara sensación de que cada miembro ha aportado sus canciones de manera practicamente individual. Porque ahora en The Strokes todos los miembros aportan en la creación de los temas después de iniciar sus carreras en solitario (las únicas algo meritorias los discos de Albert Hammon Jr. y el del grupo del batería Fabrizio Moretti, Little Joy) durante estos cinco años. Y lo hacen agregando cada uno unos gustos bien diferentes. Esta dispersión es uno de los grandes defectos del disco, el otro el excesivo mimetismo a ciertos estilos y grupos en algunas de las piezas además de fallar claramente en alguna de ellas.
Considerando este un álbum de temas sueltos, nos centramos en ellos empezando por los mejores, que son los que recuerdan a sus primeros trabajos. La más destacada es sin duda el single "Under Cover Of Darkness" una canción directa y efectiva con guitarras irresistibles y que al igual que ocurría con "You Only Live Once" en su tercer álbum nos muestra que todavía son capaces de crear los hits que los encumbraron. Dos temas más de la primera muestran la misma capacidad, aunque en principio recuerdan algo al disco en solitario de Julian Casablancas ambas al llegar los estribillos se disparan y se muestran adictivas y de nuevo con estupendas guitarras, son la inicial "Machu Picchu" y sobre todo "Taken For A Fool". Dentro también de la primera mitad encontramos "Two Kind Of Happiness" un tema dual, donde las estrofas se muestran como una imitación sonrojante de The Cars y de la forma de cantar de Rick Ocasek y con un estribillo que cambia con unas guitarras de aire metalero que forman un batiburrillo sonoro que la verdad acaba agradando. "You´re So Right" es un tema electrónico, oscuro al estilo de These New Puritans con un fraseo al principio que recuerda a Radiohead y que no funciona siendo lo peor de una primera parte bastante buena, de echo si la segunda fuera igual estaríamos hablando de un disco notable. Pero en la segunda mitad es donde se muestran más difusos, empezando por "Games" un facilón tema pop electrónico con estribillo a lo Pet Shop Boys que mejora algo en su parte final cuando entran las guitarras y Casablancas se suelta un poco. Después "Call Me Back" es una balada desnuda que empieza con un ligero toque brasileño pero falla según avanza y se convierte en algo indescifrable. De sorprendente (y a estas alturas del disco ya era difícil) podemos calificar su acercamiento al lado glitter del glam en "Gratisfaction" que además recuerda al "The Boys Are Back In Town" de Thin Lizzy, un tema que puede que se convierta en un himno en sus conciertos si lo interpretan en plan fiesta. De sonrojante de nuevo podemos calificar su imitación de las operetas grandilocuentes de Muse que es "Metabolism" donde Casablancas se confunde a veces con el propio Matt Bellamy (ya puestos podían haber imitado los temas más directos de los primeros trabajos de los británicos). Rematan con "Life Is Simple In The Moonlight", un tema ochentero con una guitarra muy a lo Television, lo mas salvable de un tema que no llega a conseguir explotar del todo.
En definitiva, y dentro de lo malo, este no es un buen disco, le falta cohesión, que Casablancas y Hammond tomen de nuevo el mando, que aclaren sus influencias y que entiendan que es lo que hacen mejor, que para evolucionar no es necesario cambiar de estilo y que es difícil sacar grandes trabajos si como parece no tienes muchas ganas de volver a reunirte con la banda. Pero por el otro lado, no se cuantas veces he escuchado los tres temas que me recuerdan lo que disfrute con ellos en sus inicios, y no me canso, y de echo me crezco pensando en oírselos en directo este verano en medio de sus clásicos, así que si esto sirve para que vuelvan a comportarse como un grupo publicando discos y haciendo gira regulares, pues estupendo porque han vuelto a demostrar, aunque con cuentagotas, la facilidad que tienen para crear hits irresistibles dentro del estilo que mejor se les da.
Leyendo todos los problemas que han tenido durante la grabación del álbum (mal ambiente y tensión entre los miembros, Casablancas mandando las voces por mail, Albert Hammond con problemas de drogas ... ), uno mantiene esa impresión y escuchándolo nos deja la de que The Strokes no son ahora un grupo propiamente dicho. Por que si echamos un vistazo a todas esas críticas que circulan, pocas encontraremos que no coincidan en una cosa, este es un trabajo totalmente disperso que deja una clara sensación de que cada miembro ha aportado sus canciones de manera practicamente individual. Porque ahora en The Strokes todos los miembros aportan en la creación de los temas después de iniciar sus carreras en solitario (las únicas algo meritorias los discos de Albert Hammon Jr. y el del grupo del batería Fabrizio Moretti, Little Joy) durante estos cinco años. Y lo hacen agregando cada uno unos gustos bien diferentes. Esta dispersión es uno de los grandes defectos del disco, el otro el excesivo mimetismo a ciertos estilos y grupos en algunas de las piezas además de fallar claramente en alguna de ellas.
Considerando este un álbum de temas sueltos, nos centramos en ellos empezando por los mejores, que son los que recuerdan a sus primeros trabajos. La más destacada es sin duda el single "Under Cover Of Darkness" una canción directa y efectiva con guitarras irresistibles y que al igual que ocurría con "You Only Live Once" en su tercer álbum nos muestra que todavía son capaces de crear los hits que los encumbraron. Dos temas más de la primera muestran la misma capacidad, aunque en principio recuerdan algo al disco en solitario de Julian Casablancas ambas al llegar los estribillos se disparan y se muestran adictivas y de nuevo con estupendas guitarras, son la inicial "Machu Picchu" y sobre todo "Taken For A Fool". Dentro también de la primera mitad encontramos "Two Kind Of Happiness" un tema dual, donde las estrofas se muestran como una imitación sonrojante de The Cars y de la forma de cantar de Rick Ocasek y con un estribillo que cambia con unas guitarras de aire metalero que forman un batiburrillo sonoro que la verdad acaba agradando. "You´re So Right" es un tema electrónico, oscuro al estilo de These New Puritans con un fraseo al principio que recuerda a Radiohead y que no funciona siendo lo peor de una primera parte bastante buena, de echo si la segunda fuera igual estaríamos hablando de un disco notable. Pero en la segunda mitad es donde se muestran más difusos, empezando por "Games" un facilón tema pop electrónico con estribillo a lo Pet Shop Boys que mejora algo en su parte final cuando entran las guitarras y Casablancas se suelta un poco. Después "Call Me Back" es una balada desnuda que empieza con un ligero toque brasileño pero falla según avanza y se convierte en algo indescifrable. De sorprendente (y a estas alturas del disco ya era difícil) podemos calificar su acercamiento al lado glitter del glam en "Gratisfaction" que además recuerda al "The Boys Are Back In Town" de Thin Lizzy, un tema que puede que se convierta en un himno en sus conciertos si lo interpretan en plan fiesta. De sonrojante de nuevo podemos calificar su imitación de las operetas grandilocuentes de Muse que es "Metabolism" donde Casablancas se confunde a veces con el propio Matt Bellamy (ya puestos podían haber imitado los temas más directos de los primeros trabajos de los británicos). Rematan con "Life Is Simple In The Moonlight", un tema ochentero con una guitarra muy a lo Television, lo mas salvable de un tema que no llega a conseguir explotar del todo.
En definitiva, y dentro de lo malo, este no es un buen disco, le falta cohesión, que Casablancas y Hammond tomen de nuevo el mando, que aclaren sus influencias y que entiendan que es lo que hacen mejor, que para evolucionar no es necesario cambiar de estilo y que es difícil sacar grandes trabajos si como parece no tienes muchas ganas de volver a reunirte con la banda. Pero por el otro lado, no se cuantas veces he escuchado los tres temas que me recuerdan lo que disfrute con ellos en sus inicios, y no me canso, y de echo me crezco pensando en oírselos en directo este verano en medio de sus clásicos, así que si esto sirve para que vuelvan a comportarse como un grupo publicando discos y haciendo gira regulares, pues estupendo porque han vuelto a demostrar, aunque con cuentagotas, la facilidad que tienen para crear hits irresistibles dentro del estilo que mejor se les da.
















