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viernes, 1 de junio de 2012

CRÍTICA : RUFUS WAINWRIGHT - OUT OF THE GAME

PUNTUACIÓN (sobre 10)  - 6,8

Los últimos pasos de Rufus Wainwright en sus trabajos de estudio, fuera de homenajes y directos, llevan una  linea que lo aleja  del barroquismo sonoro de Want One y Want Two. Esto le permite moverse con comodidad, en zonas cercanas a sus ídolos, consiguiendo crear buenos discos con facilidad, pero también  esta convirtiendo la suya en una carrera algo monótona en sus últimas referencias. Lo mejor de este nuevo Out Of The Game, lo encontramos en la segunda de su minutaje, que se vuelve un poco más personal y se acerca más a algunos de sus primeros temas, con un aire algo más moderno, alejándose de los temas del principio del álbum, que vuelven a transitar por caminos que ya abundan en su carrera y que remiten directamente a pianistas de los setenta y a musicales clásicos que aunque siguen siendo canciones más que correctas, ya se las tenemos muy vistas y además a pesar de su calidad, nunca sonarán mejor que  las de Billy Joel.
Ya desde el primer tema homónimo, apreciamos esas influencias clásicas de pop setentero en el de Nueva York, que continúan en los siguientes temas, "Jericho", "Rashida", "Barbara" y "Welcome To the Ball", en los que se va añadiendo también el Rufus que homenajea a Judy Garland, sobre todo al llegar "Montauk". Una primera mitad con buenos temas pero que como decía se hace algo monótona por estar demasiado vista ultimamente en sus trabajos. La segunda mitad comienza con "Bitter Tears", que ya nos enseña una senda diferente, ligeras bases electrónicas para un tema muy rítmico, que aunque no muy logrado, nos introduce en una segunda parte mucho más variada y por momentos acertada. "Respectable Dive" nos trae una balada al piano de cualquier pub oscuro a última hora de una noche de recuerdos, "Perfect Man" con su fantástico estribillo, nos muestra a un solista capaz de recuperar fuerza comercial, mientras "Sometimes You Need" es una de esas joyas que, a pesar de su clasicismo y como consiguiera "Going To A Town", triunfará entre los lectores de las revistas más cools del indie actual. "Song Of You" es uno de esos baladones en los que tan a gusto se encuentra, mientras que la despedida con "Candles" uno de los temas más ambiciosos de álbum, sin llegar a conseguir todo lo que busca, consigue mantener el buen sabor de boca que deja toda la parte final,  que es la que hace que este Out Of The Game, se situe un peldaño por encima del irregular Release The Stars o dos de su demasiado plano All Days Are Nights: Songs For Lulu.
Terminamos dejando claro que a muchos gustará ese Rufus Wainwright del principio del disco, y aunque es lógico, no lo es menos el hecho de que ese talento que sabemos posee, debiera dejarle ser más atrevido a partir de ahora, que parece se ha recuperado de una mala época y llevarlo a soltarse del todo, en la busqueda de desarrollar todo lo que tiene para ofrecernos musicalmente, que es mucho.

lunes, 14 de mayo de 2012

CRÍTICA : THE FLAMING LIPS - THE FLAMING LIPS AND HEADY FWENDS

PUNTUACIÓN (SOBRE 10)  -  7,2

En el vertiginoso ritmo de novedades que durante los últimos tiempos nos presentan The Flaming Lips, quizás esta recopilación de colaboraciones, antes publicadas como Ep´s, en formato de doble Lp sea la menos novedosa de todas, pero posiblemente se convierta en una de las más interesantes. Sin duda el encanto de ver a unas luminarias como los americanos, a dúo con algunos nombres destacados del indie de los últimos años y el curiosear como se han influido tiene miga. Lo cierto, es que el doble álbum no se separa mucho de lo que podría haber sido un trabajo en solitario de Flaming Lips, aunque justo es reconocer que el estilo de varios de los colaboradores ha influido bastante en el resultado de los temas, a veces de manera natural pues la conjunción fluye con facilidad, otras las más erróneas de manera más forzada y equivocada.
Comenzando por esa parte más fallida diremos que la colaboración con Ke$a, que abre el disco, decepciona a pesar de que se detectan claves del sonido del grupo, que el tema con Yoko Ono nos ha cansado por repetitivo, al igual que el de New Fumes y que la colaboración con Chris Martin, aunque capta por momentos la delicadeza de las baladas de Coldplay, resulta bastante rebuscada. En el lado opuesto, las colaboraciones con dos de los más grandes nombres del indie folk actual, Bon Iver y Jim James, debió ser de lo más sencilla, pues el primero ha demostrado lo bien que se adapta en esto de las colaboraciones y "Ashes In The Air" se aprovecha de su voz para brillar, y el segundo ya es alguien que se muestra abierto a la apertura estilística con sus My Morning Jacket y aquí, como no, encaja perfectamente en ese despiporre sónico que es "That Ain't My Trip". También conjugan fácilmente, desde su querencia por la psicodelia setentera , Tame Impala en la fantástica "Children Of The Moon" y Edward Sharpe And The Magnetic Zeros con su habitual aire de comuna hippie de los sesenta, en "Helping the Retarded To Find God". Con Nick Cave tampoco había dudas y aunque el tema no es lo mejor del conjunto, tampoco decepciona, al igual que las canciones con Neon Indian y con el más desapercibido Prefuse 73. Por último un  par de colaboraciones que sin duda en principio no parecían destacar sobre las demás, se convierten en lo mejor del lote, la delicadeza de los más de 10 minutos de  "The First Time I Saw Your Face" con Erikah Baduh y sobre todo la grandiosa "I´m Working At NASA On Acid", con unos calmados  Lightning Bolt.
Para concluir, dejar claro que este nuevo proyecto no se acerca a las cotas de sus obras magnas The Soft Bulletin y Yosimi Battles The Pink Robots, ni tampoco alcanza a sus dos notables últimos trabajos (aunque por momentos el sonido recuerde  a Embryonic), pero se muestra atinado en la mayor parte del minutaje y la escucha supera sin problemas la falta de cohesión lógica que sufre el álbum, y a pesar de algún bajón nos hacen disfrutar una vez más, mientras pensamos en lo poco que queda para verlos de nuevo en directo por aquí.


jueves, 19 de abril de 2012

CRÍTICA : THE SHINS - PORT OF MORROW


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,2

Para empezar siendo claros, este cuarto larga duración de The Shins es su peor trabajo hasta la fecha, y aunque eso unido a la expectación creada tras cinco años de espera podría significar una decepción , nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que este nuevo Port Of Morrow vuelve a ser un disco notable, con un buen puñado de temas irresistibles, que no alcanza a sus predecesores pero que ni mucho menos los desmerece. Todo esto no hace más que confirmar a James Mercer como uno de los más interesantes compositores pop de este siglo y a sus The Shins como un grupo de carrera brillante (aunque perezosa), digno de acceder al olimpo indie de los mejores grupos de los últimos años.
Lo que hace inferior este nuevo disco a sus anteriores es, además de una producción a veces algo facilona y rebuscada que llega en algún momento a hacer sonar algún tema excesivamente comercial ("40 Mark Strasse"), sobre todo el ser un disco que va claramente de más a menos, el esplendoroso inicio, que se logra mantener hasta mas de la mitad del ,se va diluyendo hasta caer en un final decepcionante con la citada "40 Mark Strasse" y el errado cierre con la titular "Port Of Morrow". Mientras, lo que hace al álbum un trabajo destacable, nos lo encontramos al inicio, con las espectaculares "The Rifle's Spiral" y "Simple Song" que alcanzan la perfecta frescura pop de los temas de sus dos primeros largos Oh Inverted World y Chutes To Narrow. A continuación, "It's Only Life" sigue la estupenda senda marcada, ahora demostrando que con un ritmo más lento, Mercer también se luce. Después "Bait and Switch" nos enseña su espíritu inquieto, ese que le hace intentar no repetirse y "September" vuelve al ritmo lento, aquí con un tono más tácito. "No Way Down" recupera la frescura del inicio con un acierto que ya no volverá, pues los aires clásicos de "For A Fool" a pesar de la calidad, se muestran un poco monótonos, mientras que "Fall Of '82" se enreda al intentar volver a los caminos iniciales y de los dos últimos temas ya hemos hablado. Es ante todo este Port Of Morrow un trabajo variado, que no inventa nada, pero que como siempre en la carrera del grupo busca no repetirse, bailando entre diferentes tipos de pop, a veces más clásico (Beatles, Byrds, Zombies), a veces más moderno, con algún ligero toque electrónico, lejos eso sí del proyecto paralelo a dúo con Danger Mouse, Broken Bells, llegando a conseguir que por momentos parezca que estamos escuchando a más de un grupo dentro del mismo álbum, a veces cercano a la frescura de sus dos primeros, otras (que aquí son las más fallidas), volviendo al aire más denso de su anterior esfuerzo Vincing The Night Away.
Para terminar, dejar claro que hay dos quejas que plantear al bueno de James Mercer, una que cuatro discos en doce años es una miseria y que este es el proyecto en que debería centrar sus principales esfuerzos, la otra es que hay un pequeño país al otro lado del Atlántico, llamado España, con muchos fans de The Shins que llevan demasiado tiempo esperando para verlos en directo.

martes, 27 de marzo de 2012

CRÍTICA : BRUCE SPRINGSTEEN - WRECKING BALL


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 5,7

Esta claro que a un mito musical como Bruce Springsteen, es difícil pedirle, a estas altura de su carrera, que mantenga un nivel similar al de sus mejores años, pero no es menos cierto que con este Wrecking Ball el boss cierra, esperemos que definitivamente, una trilogía de discos que no merecen ni siquiera comparación con sus obras magnas. Después de revisitar a Pete Seeger de manera grandiosa en el año 2005 con We Shall Overcome, Magic y Working On A Dream apenas dejaban un par de temas que pudieran sobrevivir en sus impresionantes directos y quedarán como obras menores de su impresionante discografía, lo mismo que sucede con este nuevo esfuerzo del de New Jersey, cercenado desde el principio con una producción que equivoca el camino y cubre los temas de una capa mitad AOR, mitad sobreinstrumentación mal aplicadas. No nos engañemos, el conjunto de temas tampoco es que este a la altura del Born To Run, pero un productor algo más acertado que Ron Aniello les podría haber sacado mucho más provecho.
Quizás un disco que parte de la premisa de ser una protesta ante la situación económica mundial, se hubiera merecido mostrarnos a un Bruce más desnudo y descarnado, destacando las quejas que alguien tan comprometido como él, lanza a buena parte de los culpables de la crisis mundial que vivimos, nunca lo esperaríamos ornamentado tan artificialmente como en "Rocky Ground" ni sobrecargando sin sentido una joya como "Land Of Hope And Dreams" o buenos temas como "This Depression" y "Death To My Hometown". El álbum salva el aprobado gracias sobre todo a unas letras muy acertadas y oportunas, a los temas de espíritu folk festivo que se miran al espejo de las Seeger Sessions como "Shackled And Drawn" o "Jack Of All Trades" , mientras el valor seguro que siempre ha mostrado para componer joyas de rock épico, que arrasan en sus conciertos y que tanto han imitado grupos actuales como Arcade Fire o The War On Drugs, tienen aquí su pequeña cuota en la inagural "We Take Care Of Our Own", en la recuperada "Land Of Hope And Dreams" aún con el inolvidable Clarence Clemons y en menor medida en la titular "Wrecking Ball".
Para terminar aclarar que esta claro que este es un disco que supera la media de la mucha basura que se publica hoy en día, lo cual ,no quita que un fan como yo, se pregunte porque el bueno de Bruce no toma las riendas de su carrera al estilo Neil Young, trabajando con gente ya conocida con quien todo suele salir bien, o como mucho acercándose a prestigiosos productores que tengan algo decente que aportarle. Yo no tendría dudas, cuanto más directo y rockero sea el sonido para sus discos con la E Street Band mejor. Seguro que en el siguiente. Nos vemos en alguna de las citas de su próxima gira.

martes, 20 de marzo de 2012

CRÍTICA : THE MEN - OPEN YOUR HEART


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,5

El nuevo trabajo de el ahora cuarteto de Brooklyn, no hace sino confirmar un camino marcado por el deseo de ir ampliando las vertientes de su música, desde sus inicios con el Ep We Are The Men y su primer largo Immaculada, ambos autoproducidos, hasta su llegada a Sacred Bones con su anterior Leave Home y más que nunca en este Open Your Heart, The Men no paran de crecer sin ponerse ninguna limitación, siempre guiados por un espíritu ruidoso y potente, que es lo único, de momento, innegociable en su sonido. La potencia lo-fi que destilaba el post-hardcore, punk y noise de su debut se va mezclando con la llegada de sonidos cercanos al rock alternativo, a la psicodelia, al shoegaze, al kraut-rock, al hard rock e incluso ahora con acercamientos al country. Todo ello alejándose cada vez más del lo-fi, acercándose a nuevos logros, pero sin perder ese espíritu de sus inicios.
Sus detractores sin duda hablarán de falta de originalidad en su propuesta, y si bien es cierto que The Men no ocultan sus influencias, la manera de utilizarlas y mezclarlas, si dota a sus temas de cierta personalidad propia, además pocos álbums podemos citar que contengan en 45 minutos influencias tan variadas como; los grupos británicos de punk de los 70, Sonic Youth, My Bloody Valentine o The Stone Roses, psicodelia salpicando muchos temas, aires kraut en ciertos pasajes instrumentales, riffs que citan a Led Zeppelin, explosiones sónicas que recuerdan a MC5 y para rematar ese alt-country ruidoso que se marcan en "Candy", un tema que quizás alguno de los fans de su versión primeriza no disfrutará, pero que ellos logran que encaje y marque un punto álgido del disco. Lo cierto es que los temas de Open Yourt Heart destacan en todas esas vertientes que nos ofrece el grupo, desde los imparables riffs de la inicial "Turn It Around" o la titular "Open Your Heart", pasando por el punk demoledor de "Animal" y "Cube", las pausas de la instrumental "Country Song" y la ya citada "Candy", los aires shoegaze y noise de "Please Don´t Go Away" y "Ex-Dreams" fantástica como despedida de álbum, pero sobre todas destacan los dos temas de más de siete minutos "Oscillation" y "Presence", ambas desarrolladas sobre una larga primera parte instrumental de influencia psicodélica con un punto kraut que van creciendo hasta un demoledor final en la primera y un magnífico acercamiento stonerosiano en la segunda.
Terminamos aclarando que por mucho que el grupo amplía sus referentes, siguen sin ser un grupo para gente no aficionada al rock ruidoso, por lo mismo que cualquiera que lo haya disfrutado alguna vez, debería darle una oportunidad. Gran noticia sin duda este nuevo esfuerzo de The Men, no solo por lo que nos ofrece, sino por todas las posibilidades que muestra el grupo y que confiamos sigan explotando con la misma voracidad que hasta ahora.

martes, 28 de febrero de 2012

CRÍTICA : DAMIEN JURADO - MARAQOPA


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,4

Damien Jurado es uno de esos músicos que nunca obtendrá un fácil reconocimiento de sus indudables méritos, tras quince años de carrera esta afirmación parece clara. No es porque la calidad de sus discos no le alcance para ello, de hecho y salvo un par de excepciones, sus ya once largos y varios EPs han estado casi siempre a una altura notable, es más bien que hay artistas que no se sabe muy bien porque, tienen más suerte a la hora de obtener a las primeras de cambio el favor de la prensa musical y del mundillo indie, ejemplos dentro del estilo indie folk que practica el americano nos sobran en los últimos años. Esto tampoco lo va a conseguir con este Maraqopa, lo cual no impide que al igual que varios de sus anteriores trabajos lo merezca claramente, sumando un logro más a una cada vez más sólida carrera.
Sin perder de vista sus referentes más clásicos, Maraqopa continua con el acercamiento a un sonido ligeramente más pop y luminoso que iniciara en su anterior Saint Barlett, de nuevo bajo la producción de Richard Swift, y nos acerca al Jurado más optimista en maravillosos temas como "Life Away From The Garden" llena de inspirados coros infantiles, "Reel To Reel" con una instrumentación que no hace tanto nos hubiera parecido imposible en el de Seattle o con la delicada joya pop que es "Museum Of Flight". En contrapunto a estos, temas como "Maraqopa", "Working Titles", "So On Nevada" o "Mountains Still Asleep" nos recuerdan al Jurado de antaño, con grandes como Neil Young o Nick Drake en el punto de mira. Todo el disco transcurre entre esas dos vertientes de manera acertada y al terminar deja ganas de repetir, sobre todo pensando en el estupendo tema inicial "Nothing Is The News", perfecta mezcla de ese nuevo sonido más producido con ritmos clásicos de folk-rock americano de los sesenta-setenta, en un estilo similar al que tantos éxitos le esta dando a grupos como Fleet Foxes.
Para terminar aclarar que Maraqopa podría atraer un buen número de nuevos fans para Damien Jurado, a poco que tuviera la repercusión que merece, aunque dudamos que eso se produzca. Por otro lado para sus seguidores será una nueva obra que disfrutar plenamente. En todo esto nos recuerda cada vez más a otro grande del estilo en la sombra como es Josh Ritter, los seguidores de ambos ya solo esperamos que sigan con su producción habitual, sabiendo que dificilmente nos defraudarán. Que sea por muchos años.

martes, 31 de enero de 2012

CRÍTICA : CLOUD NOTHINGS - ATTACK ON MEMORY


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,1

El tercer disco del extraño Dylan Baldi como Cloud Nothings esta obteniendo gran reconocimiento entre la prensa americana más cool, quizás porque la producción ha corrido a cargo de un grande como Steve Albini o puede que porque ya su anterior disco homónimo, merecía más atención de la que obtuvo hace un año. Lo cierto es que la mano de Albini se hace notar claramente en los inicios del disco, alejando al grupo de las melodías pegadizas y guitarras contagiosas que habían practicado con anterioridad, acercándolo a un sonido mas rudo y seco, de efecto demoledor, que bien merece los halagos que recibe, y aunque la personalidad más luminosa y pop de Baldi va surgiendo en el resto del disco, para recuperar las intenciones de sus dos primeros álbums, la fuerza que le otorga la producción consigue hacer destacar este conjunto bastante por encima de lo que hasta ahora había grabado.
Todo el álbum lo podemos incluir dentro de un estilo lo-fi, indie rock con querencia punk, pero durante su transcurrir las influencias se muestran amplias. Desde el inicio, con los dos temas mas contundentes del álbum, donde quizás más se deja notar el afamado productor, podemos observar la amplitud de miras que ha alcanzado Cloud Nothings, en la inicial "No Future No Past" la presencia de Pixies y Nirvana se hace evidente, con un sorprendente piano inicial que recuerda en algo a Radiohead, después la extensa "Wasted Days" añade también a Sonic Youth a la ecuación, dejando un excelente comienzo de álbum, con puede que los dos temas más acertados del lote. A partir de ahí entran en escena los anteriores logros del grupo, rebajando bastante la dureza del comienzo sobre todo en la más superficial "Fall In", pero con un aire más vivo se sigue manteniendo un buen nivel, como en los acercamientos a The Strokes "Stay Useless" o a Smashing Pumpkies "No Sentiment", en el potente instrumental "Separation" y en la despedida mezcla de indie rock de la pasada década y los noventa que forman las aceleradas "Our Plans" y "Cut You".
En definitiva un buen álbum, con un espectacular inicio, que aunque no se mantiene, nunca llega a caer, con un Dylan Baldi que demuestra de nuevo facilidad para las melodías, pero que se muestra más acertado cuando se deja llevar por la fuerza que imprime a sus producciones Steve Albini que cuando se acerca al lado del punk pop más facilón . Puede que esta sea la clave a resolver en un futuro, seguro no lejano ante lo prolífico que se muestra Baldi, si se decantará por seguir el camino iniciado en este álbum o todavía dará alguna vuelta más, quizás con otro productor muy diferente. Conviene no perderle la pista, porque aunque las alabanzas a este Attack On Memory, puedan ser algo excesivas, si muestra un potencial, de seguir por este camino, más que interesante

jueves, 29 de diciembre de 2011

LOS MEJORES DISCOS DEL 2011



Para terminar el año aquí tenemos la lista de nuestros albums favoritos, que ya decíamos hace un año, como todas es una lista subjetiva que arrastra los gustos de los que hacemos disconcierto, por lo que sigue sin haber rap ni tampoco un par de discos que encabezan muchas listas, recuperando cosas que en los ochenta todos despreciábamos y que ahora a nosotros, por mucho que ciertos medios cools digan que es la más, siguen sin gustarnos. Como ya hiciéramos un año atrás, la lista consta de 10 puestos, que no de 10 discos, pues nos tomamos la licencia de poner por puesto los que nos apetece, facilitándonos el trabajo y elevando hasta 22 el número de albums de este año, muy por encima del 2010, demostrando que para nosotros este año ha sido muy superior musicalmente, además al final de la entrada os dejamos unos cuantos discos más que hemos estado a punto de incluir y que seguramente con el tiempo nos arrepentiremos de no haber incluido, que el paso del tiempo es muy importante a la hora de saborear un disco, haciendo que algunos mejoren y otros empeoren. Los discos llevan un enlace a su crítica, y los que no comentamos en su momento llevan una pequeña reseña.Enlace

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DISCOS DEL 2011 PARA DISCONCIERTO ------------
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1. GIRLS - FATHER, SON, HOLY GHOST
La agradable sorpresa se ve confirmada con un segundo disco, donde el eclecticismo y el control de muchas ramas del pop y el rock de siempre, aumentan las posibilidades al infinito. Pop de los 50´s, 60´s o 70´s, hard rock 70´s, folk clásico o indie actual todo se une para un disco irresistible, los tres que le siguen se han quedado cerca ,pero este es nuestro disco del año.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-girls-father-son-holy-ghost.html


2. + ARCTIC MONKEYS - SUCK IT AND SEE
Que fueran un hype en su momento, no justifica ya que se haga de menos a un grupo que es capaz de firmar un disco con tanta clase como este. Un lujo tanto en terrenos pop como rock.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-arctic-monkeys-suck-it-and-see.html

+ P. J. HARVEY - LET ENGLAND SHAKE
Tremenda nueva manera de mostrar su furia, contenida pero latente. Disco político, disco pop, disco rock, disco folk, de todo un poco y todo bien. Una grande en plena forma.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/pj-harvey-let-england-shake.html

+ THE WAR ON DRUGS - SLAVE AMBIENT
Reconstruyendo con personalidad el sonido clásico americano y aquí acercándolo a un sonido moderno y apto para más públicos.Poco más abajo su compinche los sigue de cerca.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/08/critica-war-on-drugs-slave-ambient.html


3. + BON IVER - BON IVER
No alcanza a su debut, pero se queda cerca y lo hace evolucionando, arriesgando con un sonido más denso, que despeja cualquier duda sobre su valía y le amplia horizontes
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-bon-iver-bon-iver.html

+ THE BLACK KEYS - EL CAMINO
Grupo imparable, disco irresistible. Blues, soul, funk, sonido clásico y actual a partes iguales de un duo con una carrera tan sólida que ya nadie espera un tropiezo.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/12/critica-black-keys-el-camino.html


4. + KURT VILE - SMOKE RING FOR MY HALO
En el mismo camino que sus amigos de The War On Drugs, sirviéndose de los clásicos de la música americana para crear un sonido personalísimo y actual.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/kurt-vile-smoke-ring-for-my-halo.html

+ ST. VINCENT - STRANGE MERCY
Una impresionante voz guiada por unas alucinantes guitarras lideran un álbum pop lleno de variadas influencias que incluso llegan al rock sinfónico.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-st-vincent-strange-mercy.html


5. + ATLAS SOUND - PARALLAX
Bradford Cox es de los que tampoco falla, y con Atlas Sound no para de crecer, como este disco que crece y crece atrapándonos con su pop cálido.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/12/critica-atlas-sound-parallax.html

+ PANDA BEAR - TOMBOY
Mostrándose algo más cálido y luminoso que en sus últimos trabajos tanto en solitario como con Animal Collective, logra seguir a gran nivel tras dos obras maestras.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-panda-bear-tomboy.html


6. DISCO LAS PALMERAS! - NIHIL OBSTAT
Ya avisábamos de que lo tendrían difícil en las listas de fin de año, gallegos, discográfica pequeña, optando por la contundencia... Duele ver discos de estilo noise shoegaze con mucha menos personalidad mejor valorados, pero el mercado nacional esta así. Disco nacional del año.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/08/critica-disco-las-palmeras-nihil-obstat.html


7. + FLEET FOXES - HELPLESSNESS BLUES
Confirmando muchas de las virtudes de su debut, algo por debajo de aquel, con un sonido menos inmediato pero mostrando ese folk preciosista de intrincadas melodías en cada tema.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-fleet-foxes-helplessness-blues.html

+ TOM WAITS - BAD AS ME
El que nunca falla, un genio repasando sus logros, acercándose a su cara más cruda y a la más dulce a partes iguales, no es ni de lejos su mejor disco, pero a su nivel eso no importa mucho.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/11/critica-tom-waits-bad-as-me.html

+ WILCO - THE WHOLE LOVE
Estrenando discográfica propia, aún quedan lejos sus mejores obras, pero en su caso los momentos en que se vuelven a acercar a ellas, y aquí los hay, son más que suficientes.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-wilco-whole-love.html


8. + LISABÖ - ANIMALIA LOTSATUEN PUTZUA
De nuevo guiados por las letras del escritor Martxel Mariscal, Lisabö firman su mejor disco hasta la fecha concretando un sonido post rock y post hardcore de lujo, mostrando una fiereza brutal desde que las baterías arrastran con fuerza el inicio con la contundente "Oroimenik Gabeko Filma", una descarga de rabia que no cesa ni en los momentos en los que el ritmo se torna más pausado, "Ez Zaitut Somatu Iristen", "Laztan Isilen Diederra" o el inigualable punto final que es "Ezereza Mugak". Consiguen los vascos en este cuarto esfuerzo atraparnos con solo seis canciones largas, que no te dan descanso y te atrapan irremediablemente mientras te preguntas que significará eso que cantan tan desgarradoramente. Su calidad debería minimizar el handicap que les supone cantar en euskera a la hora de obtener un mayor reconocimiento y esperamos que con eso aumente de paso su nivel de producción y no tengamos que esperar otros cuatro años para su próximo álbum.

+ MANEL - 10 MILLES PER VEURE UNA BONA ARMADURA
Aún más preciosista y cuidado que su debut, no hace si no confirmarlos como unos excelentes músicos y que canten en catalán no debería ocultar a nadie que unos magníficos letristas.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/critica-manel-10-milles-per-veure-una.html

+ RUSSIAN RED - FUERTEVENTURA
Muchos se lían hablando de las tendencias políticas de Lourdes Hernandez, o de que si su música sale en anuncios. Pero eso no tiene nada que ver con un excelente segundo disco mucho más pop.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-russian-red-fuerteventura.html


9. JOSH T. PEARSON - LAST OF THE COUNTRY GENTLEMAN
Es Josh T. Pearson un personaje extraño dentro del mundo de la música, pocos le recordaran como el líder del grupo Lift To Experience, con el que público un magnífico debut hace ya 10 años y no se volvió a saber nada de el hasta la publicación ahora de este trabajo que recuerda a aquel en su tema inicial, por la clara influencia de Jeff Buckley, "Thou Are Loosed" para despues desarrollar en los otros seis temas que lo componen, un tratado de folk desnudo y desgarrador, de aires clásicos y deudor del Neil Young más intimo. Un álbum llevado por el arrepentimiento y el dolor, tan sinceros que incluso duele, lejano de cualquier aire cool, incluso de ese nuevo folk que triunfa en muchas listas como esta, de digestión difícil con temas muy largos y ritmo monótono, no apto para todos los públicos y prohibido para los no fans del country folk más tradicional, un disco para escuchar solo en ciertos momentos de ciertos días, pero que ahí se muestra monstruoso y que cuando te atrapa se convierte en imprescindible. Ni idea de si tardaremos diez años más en volver a saber de él, esperamos que no.


10. + MY MORNING JACKET - CIRCUITAL
Tras un error han sabido levantarse, y sin dar marcha atrás del todo, demostrando lo que mejor hacen, sin perder esas ganas de ser diferentes que los hace especiales.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-my-morning-jacket-circuital.html

+ NACHO VEGAS - LA ZONA SUCIA
Mostrándose más amable y extrañamente optimista vuelve a conseguir que luzcan sus melodías clásicas y sus inigualables letras. No es su mejor disco, pero con él también da igual.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/critica-nacho-vegas-la-zona-sucia.html

+ RADIOHEAD - THE KING OF LIMBS
Que sí, que sí, que no es ni de lejos de sus mejores discos, pero ¿es que no os ha quedado claro ya? Como con algún otro de la lista, su nivel es tal, que les llega de sobra.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/02/critica-radiohead-king-of-limbs.html

+ SMITH WESTERNS - DYE IT BLONDE
De los grupos revival con aire de hype que optaban a estar aquí nos quedamos con ellos porque su menos habitual acercamiento al glam tiene un encanto irresistible en todos los temas del disco.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/02/critica-smith-westerns-dye-it-blonde.html



Aquí acabamos, no sin antes repetir que estas listas dependen mucho del momento en que se hacen y que tenemos claro que en unos meses, nosotros mismos la cambiariamos y añadiríamos algún disco que hemos barajado hasta el final como los de BEIRUT, NUDOZURDO, PAINS OF BEING PURE AT HEART, THE DECEMBERISTS, THE HORRORS, VERONICA FALLS ...








lunes, 26 de diciembre de 2011

CRÍTICA : THE BLACK KEYS - EL CAMINO


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,3

Ya en nuestra lista de mejores del 2010 nombrábamos el anterior trabajo de The Black Keys como un disco que se había quedado fuera por poco, con el paso del tiempo, tan importante a la hora de juzgar un disco, Brothers se ha convertido en una de las más grandes faltas de aquella selección. Ahora, casi un año después, ya podemos afirmar que dentro de unos días este El Camino no faltará en la nueva lista de lo mejor de este año que ya se termina, y no lo hará porque, tras un cierto éxito alcanzado con Brothers, parece que Dan Auerbach y Patrick Carney no querían muchos agobios, optaron por una grabación rápida y un productor con el que ya habían trabajado como Danger Mouse, para obtener un séptimo álbum sencillo y amable (hay quien ve en esto un defecto respecto a Brothers), que de un plumazo elimina los pocos errores de su antedecesor, recortando sus excesos y concretando, en menos de 38 minutos y medio, toda la evolución que de manera lenta pero segura guía la carrera de los americanos.
Hay muchas maneras de evolucionar para un grupo, pero la forma de ir ampliando lentamente las constantes de tu sonido, esta favoreciendo mucho a The Black Keys. Sin abandonar en ningun momento el sonido blues rock, con influencias de todas las épocas (desde el maestro Robert Johnson a Jimi Hendrix, Derek And The Dominoes, Canned Heat, ZZ Top, Led Zeppelin... o más modernos como Jon Spencer Blues Explosion o White Stripes), que les acompaña desde su debut, han ido sumando cada vez mas influencias de funk y soul arropadas por coros pop, de tanta calidad que aquí, desde el momento en que la batería empieza a marcar desenfrenadamente el ritmo, con la única pausa en todo el álbum de la ledzepeliana "Little Black Submarines", la mezcla se muestra casi perfecta, puro groove. Una mezcla que a veces se decanta más al lado del puro blues como en "Money Maker" o "Run Right Back" y otras más al funk y soul como en "Sister" o "Stop Stop", pero que en casi todo el minutaje se muestra de un equilibrado que asusta, logrando sonar irresistible y regalándonos hitazos como la inicial "Lonely Boy" (tremendo video para acabar de convertirla en uno de los temas del año) o la excepcional "Nova Baby". En definitiva es este un trabajo más accesible de lo que acostumbran, algo que podría parecer negativo, pero que no lo es, porque consiguen que no sobre practicamente nada, con todas las canciones a gran altura, al que quizás podríamos achacarle cierta monotonía rítmica, que podría haber subsanado otro baladón setentero como "Little Black Submarines" en la segunda mitad del disco, pero poco más.
Una de las mejores cosas que podemos decir de Auerbach y Carney a estas alturas, es que si juntamos a diez fans del grupo y le preguntamos por su mejor álbum (para mi es Rubber Factory), podemos apostar que se nombrarán tres o cuatro de los siete, porque de momento no han tenido más que logros en su cuenta y todo con un ritmo de producción envidiable, pues pocos pueden presumir de siete álbums de estudio en menos de diez años. Muchos criticarán El Camino con respecto a Brothers por motivos que nosotros alabamos, pero pocos o ninguno dirán que no les gusta. De hecho, estamos convencidos de que solo a alguien que nunca ha sido fan del rock clásico le puede disgustar este disco.

viernes, 16 de diciembre de 2011

CRÍTICA : KATE BUSH - 50 WORDS FOR SNOW


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,3

La publicación seis años después de un nuevo trabajo de Kate Bush ha tenido una excelente acogida entre la, a veces, impredecible prensa musical actual, hasta el punto de que posiblemente, sea uno de los que mejor trato esta recibiendo en toda su carrera. Es 50 Words For Snow un disco notable sin duda, pero no es ni por asomo lo mejor de su carrera y siendo justos no es que sea muy superior a su anterior Aerial, que paso con más pena que gloria para muchos de esos medios, que parecen haberse enterado ahora, de la enorme influencia que ha tenido en algunas de la más importantes artistas de los últimos quince años (Bjork, P.J. Harvey ...) y en algunas de sus más recientes favoritas (St. Vincent, Florence Welch ...). Lo cierto es que este nuevo álbum tiene los suficientes aciertos como para confirmar ese estatus de gran artista que merecidamente se ha ganado y algún fallo, que no le permite convertirse en un disco tan sobresaliente como alguno de sus trabajos clásicos.
Entre lo mucho positivo que contiene el disco, destaca la tremenda apertura estilística que ha alcanzado la de Kent. Desde un principio se caracterizó por dominar muchas influencias, desde el pop, folk o el rock sinfónico ... pero en este álbum podemos hablar sin problemas de todo eso más jazz, new age, o art rock, todo filtrado por su marcada personalidad. Comienza el álbum con tres temas "Snowflake", "Lake Tahoe" y "Misty" que duran a un ritmo pausado casi 35 minutos, algo que les perjudica en algún momento de bajón y que dejan claro que este es un disco exigente y nada amable, aún con todo, las escuchas acaban por descubrir tres canciones preciosas, que acabarán por acompañarnos en muchos días de ese invierno tan protagonista en este trabajo. El cambio de ritmo en el adelanto "Wild Men" nos muestra a una Kate Bush una vez más acercándose a dos de sus más grandes referentes Peter Gabriel y David Bowie, consiguiendo un tema mucho más contagioso que sus predecesores y con un estribillo que seguro que los Tv On The Radio consideran que deberían haber compuesto ellos para mejorar su último disco. La delicadeza y sencillez de "Among Angels" despiden el álbum de manera inmejorable, con un piano y una voz perfectas.
La parte negativa que no deja alcanzar el sobresaliente al álbum se encuentra, además de algún exceso en la duración de los temas que no favorece, en los dos duetos sonados del álbum. "Snowed In At Wheeler Street" con Elton John, aunque se muestra atractiva en un principio, transcurre muy monótona y repetitiva y siempre da la impresión de que le falta un cambio, un algo que esperas durante más de ocho minutos y no llega. La titular "50 Words For Snow" con el actor Stephen Fry recitando esas 50 palabras, es simple, pesada y ridícula a más no poder, tanto que incluso duele verla incluida en un trabajo de este nivel y su larga duración estropea bastante la valoración global del disco.
Sin duda Kate Bush ha entrado en esa categoría de artistas grandes, de los que siempre esperamos lo mejor y es ahora reconocida por todos. Quizá quedará un peldaño por debajo de los nombres míticos de la historia de la música, pero en esto tendrá más que ver algo que también la acerca al gran Peter Gabriel como es su escasísima producción, que con la calidad de discos como este, la de los anteriores o seguro de la de los que vendrán.

jueves, 1 de diciembre de 2011

CRÍTICA : ATLAS SOUND - PARALLAX


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,7

La evolución del sonido de los proyectos de Bradford Cox, tanto con Deerhunter como en Atlas Sound su proyecto en solitario, ha sido bastante similar en el sentido de que la instrumentación se ha ido ablandando paulatinamente, caminando hacía una suavidad impensable cuando la banda presentó Turn It Up Faggot. Ese camino se completa en este Parallax, sin duda el más dulce y amable trabajo de todos los publicados por Cox, donde al igual que comentábamos en la crítica de Halcyon Digest, se deja llevar por influencias de todas las épocas del pop y el rock, para conseguir de nuevo un gran álbum, aquí de tonalidad relajada guiado por su hipnotizante voz, con un conjunto de temas que, como ocurre en todos sus trabajos, crecen ilimitadamente con cada escucha y que crean un sonido cada vez más personal.
Dentro de esa sonoridad suave de la que hablamos y que recorre todo el disco, podemos distinguir entre un conjunto de temas algo más lentos y otra parte que, sin grandes estruendos, acelera el ritmo. Los primeros son medios tiempos donde Cox se pasea por influencias que van desde el pop más clásico hasta esa electrónica ligera que tan bien utiliza. Al igual que en el último trabajo de Deerhunter nombrábamos a Animal Collective (en sus canciones más lentas) aquí repetimos, y añadimos que la comparación se puede extender hasta algunos cortes del nuevo disco en solitario de Panda Bear en temas como "Amplifiers" y sobre todo la gran "Te Amo", con sus ritmos cálidos con delicada base electrónica. También "Modern Aquatic Nightsongs" encaja perfectamente en la comparación anterior aunque aquí con un punto más experimental, como el que tienen "Parallax", "Doldrums" o "Flagstaff", que se diferencian por su tono mucho más frío. El adelanto "Terra Incognita" es de este grupo de canciones pausadas la más diferente y una de las más destacadas, delicada desde una instrumentación preciosista con bonitas guitarras y un claro inicio folk que torna en un luminoso final pop. Repartidas sobre todo en la segunda parte del álbum se encuentran los cinco temas más rápidos del álbum, recorriendo el indie de todas las épocas en las magníficas "The Shapes", "Mona Lisa" o "Lightworks", acercándose a un pop más clásico en "Angel Is Broken" o incluso con el aire de blues-rock moderno de "Praying Men" todas ellas se muestran acertadísimas desde la primera escucha, ejerciendo de contrapunto perfecto a los temas más lentos, consiguiendo dar luminosidad por momentos a un trabajo en principio destinado a la tristeza, con letras que hablan sobre la soledad y dedicado a la fallecida este año, Trish Keenan, vocalista de Broadcast. El conjunto de canciones se muestra sólido y quizás los únicos peros son, que en la primera mitad suenan seguidos cuatro temas de los más reposados, provocando cierta monotonía en el ritmo de esa parte y que incluso en el devenir total del álbum, algún tema más contundente y explosivo podría haber dado una mayor variedad y acabar de redondear un disco sobresaliente.
Nos preguntábamos en la crítica de Halcyon Digest si Bradford Cox se podía convertir en el nuevo rey del indie y si la extraña enfermedad que padece le dejaría, lo cierto es que como comentábamos allí, sigue igual de prolífico y lo que es mejor, sigue dejando sin parar grandes discos a sus espaldas(siete si contamos Microcastle/Weird Era Cont. como uno, más Ep´s y excelentes rarezas que nos regala de vez en cuando). Porque quizás este Parallax no alcance el nivel de los dos últimos de Deerhunter, pero se queda cerca y nos vuelve a mostrar a un compositor detallista, imaginativo y original, con gran bagaje musical e infinitos referentes, lo que hace que en sus críticas ya no nombremos artistas concretos sino estilos, y que ha sido capaz de construirse un estilo propio sumando todas esas virtudes. Quizás él mismo ya nos ha contestado.

lunes, 21 de noviembre de 2011

CRÍTICA : FLORENCE + THE MACHINE - CEREMONIALS


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 6,7

Era lógico el revuelo que ha creado la publicación de Ceremonials, el éxito de Lungs, con algún tema como "Dog Days Are Over" convertido en hit, provocó expectación ante la dirección que tomarían Florence + The Machine para este segundo esfuerzo. Lo cierto, es que unas declaraciones de Florence Welch adelantando más soul y menos indie, parecían aclarar algo de lo que los fans encontrarían, pero el caso es que poco ha cambiado estilísticamente respecto al debut, y a pesar de mantener casi todas las virtudes de aquel, este álbum queda por debajo, es un buen disco, pero no un disco notable como era Lungs. Porque a pesar de que las variaciones que han incluido son pocas, lo cierto es que ninguna beneficia a las canciones. No sabemos si ha sido por esa intención de buscar un sonido más soul, pero lo cierto es que debido a ciertos excesos, se ha perdido algo de frescura, y eso para un grupo que arrastra un sonido denso, tanto instrumental como vocalmente, es muy importante, pues es fácil arrastrar cierta monotonía cuando se fuerza demasiado la búsqueda de hacer destacar los puntos fuertes del grupo.
Siendo positivos, no es difícil encontrar en Ceremonials las virtudes más destacadas del grupo, sigue estando una de las voces femeninas más impresionantes del mundo, una base instrumental sólida y espectacular a la vez, y la facilidad para, partiendo de clásicas del pop rock de los últimos tiempos (aquí sobre todas Kate Bush), conseguir espectaculares melodías que atrapan desde la primera escucha. Temas como la apabullante "What The Water Gave Me", la maravillosamente ochentera "Lover To Lover" donde la Welch se acerca completamente a Annie Lennox, la potente "Heartlines" o la preciosista "All This And Heaven Too" muestran todas esas virtudes que hicieron triunfar su debut. La parte negativa esta en esa perdida de frescura de la que hablamos, una falta que hace que temas tan atractivos como "No Light, No Light" o "Seven Devils" no se lleguen a redondear y se pierdan entre un exceso de coros y cargada instrumentación. Peca el álbum de alargar la duración en los temas (algo que a nosotros nunca nos molesta si es necesario), ese minuto y medio de más que duran los temas con respecto al primer disco, no le han sentado bien, como tampoco una producción demasiado rebuscada y recargada, obra de nuevo de Paul Epworth, aquí también co-compositor de muchos de los temas, con algunos como "Only If For A Night","Never Let Me Go" o "Spectrum" que los acercan demasiado a otras de sus producciones como Adele, y a un pop soul blando propio de listas de éxitos que los aleja demasiado de influencias antes más reconocibles como P.J. Harvey o Joanna Newsom.
Para terminar, aclaramos que nunca pensamos que Florence + The Machine fuesen a ser un estandarte del indie rock, pero sí que los imaginábamos como un grupo fresco que aprovechara sus cualidades circulando no solo por sendas pop, sino adentrándose también en el rock y el folk. Parece que no es ese el camino que van a seguir, y aunque supone una decepción comprobar que se han excedido en potenciar alguno de sus puntos fuertes, como la capacidad de jugar con la voz de Florence Welch o el innegable talento para cubrir los temas con una completísima instrumentación, haciéndolos perder parte de su encanto, no quita para reconocer que este Ceremonials es un disco destacado dentro de ese pop de producción cuidada que se acerca a un público amplio, y que merece el éxito que seguro obtendrá.

lunes, 14 de noviembre de 2011

CRÍTICA : TOM WAITS - BAD AS ME


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,5

Siete años han pasado desde que Tom Waits publicara su último trabajo de estudio con material completamente nuevo, mucho tiempo sin duda. Aunque la extensísima recopilación de Orphans, hace cinco, nos permitió disfrutar del genio de Pomona ampliamente, ya había ganas de nuevo de arrastrarnos en ese fango de blues, rock y folk de arrolladora personalidad, que ha conseguido llevarlo a ser uno de los pocos que ha creado un estilo único y propio. Para su regreso ha dejado a un lado la experimentación sonora que destacaba en sus últimos trabajos, para sonar más a sí mismo que nunca. En esa decisión se encuentra lo mejor y lo peor que podemos decir de Bad As Me, repleto de canciones intachables que suenan a clásico desde la primera escucha, supera a su antecesor, el gutural Real Gone, pero le falta ese punto de sorpresa, que si contenían por ejemplo los superiores Mule Variations o Alice/Blood Money. Queda pues un álbum que no se situará en el podio de su discografía, pero que alcanza sobradamente el notable y se afianza entre lo más destacado del año, como siempre que Waits entra en el estudio, confirmándolo como un tipo que nunca falla.
La primera parte del disco contiene la mayor parte de temas acelerados, acertadas explosiones de ese blues-rock arrollador al que tan bien le sienta la inigualable voz rota de Waits, como la excelente apertura "Chicago", "Raised Right Men" y "Get Lost", que parecen marcar un ritmo rápido aunque pronto dejan paso a temas pausados que marcan el camino en el resto del álbum (seis de los últimos nueve temas son lentos), y es curiosamente insertadas en medio de esas canciones más paradas donde encontramos los mejores temas movidos, la titular "Bad As Me" vacilona y contagiosa a más no poder, la rockera "Satisfied" tremenda desde la primera escucha, con unas arrolladoras guitarras de Marc Ribot y Keith Richards (recuperado de nuevo en unos cuantos temas y que se habrá divertido con la referencia a él y Jagger de la letra) y un Waits desbocado que derrite el cemento cada vez que suelta un "when i'm gone", y la simplemente salvaje "Hell Broke Luce". La fantástica parte rockera del álbum tiene su contrapunto en una extensa coleccion de baladas, que recorren los caminos clásicos del autor, desde el punto blues de la excelente "Face To The Highway",pasando por el aire de pianista al fondo de un bar oscuro a última hora de "Kiss Me" y "Pay Me", al toque country de "Back In The Crowd" y la desgarradora "Last Leaf",hasta el aire de villancico de "New Year´s Eve", y curiosamente también la mejor es la que se encuentra incrustada entre las canciones aceleradas del principio, ese perfecto tema de banda sonora de clásico de David Lynch que es "Talking At The Same Time". Para los más fans, la edición limitada de lujo incluye un segundo cd con tres temas extras, todos medios tiempos como "She Stole The Blues" y "After you Die" con sonoridad algo más rebuscada, aunque sin llegar a experimentos pasados, y "Tell Me" sencilla y acertadísima canción que bien merecía pertenecer al primer disco.
Es pues este Bad As Me, un trabajo donde el dúo compositivo que forman Waits y su esposa Kathleen Brennan, muestran todas las caras de los ya casi cuarenta años de carrera del artista de manera precisa y serena. Un álbum, que nos vuelve a demostrar que todo el reconocimiento que recibe es poco y que toda la admiración que levanta entre sus compañeros (además de Richards , vuelve a colaborar Les Claypool en un tema y se incorpora Flea en un par de temas) es merecida, gracias a una de las carreras más sólidas y regulares que existen en la historia del rock.

lunes, 7 de noviembre de 2011

CRÍTICA : WILCO + JONATHAN WILSON - AUDITORIO MAR DE VIGO 04/11/2.011


PUNTUACIÓN (SOBRE 10) - 8,2

Mientras esperábamos la apertura de puertas del Auditorio Mar De Vigo, no podía parar de pensar en que el concierto de Wilco se llevaría la máxima nota otorgada hasta ahora en este blog. Aunque la opinión preconcebida es la peor enemiga de una crítica, lo cierto es que recordando anteriores conciertos de los americanos, sin ir muy lejos el de hace un par de años en Santiago de Compostela de características muy similares a este, estaba convencido de que la noche nos acercaría de nuevo al grupo que se ha convertido en la máquina perfecta, sin duda uno de los mejores directos, si no el mejor, que actualmente existen en el planeta. Como se puede ver y aunque el concierto se lleve una estupenda nota (la mejor para un directo que hemos dado, eso sí), no ha sido así, y dándole vueltas al concierto nos hemos dado cuenta de que poco ha tenido que ver el grupo con ello. Diferentes razones hacen que este no sea nuestro favorito de los conciertos de Wilco, la primera una circunstancia personal, no nos gustan los conciertos sentados, nos paso hace dos años y aún más nos ha disgustado esta vez, dado que el grupo optó por el setlist más musculoso de toda la gira española, que hizo que los ya de por sí bastante justos asientos del auditorio, con poco espacio entre ellos, insufribles para gente alta, se convirtieran en un suplicio durante muchas partes del concierto (desde aquí un sobresaliente a los que en las primeras filas se levantaron para el inicio del concierto con "Art of Almost" y "I Might", imposible disfrutarlo a tope sentados). La segunda también tiene que ver con el escenario, y aquí quiero ser cauteloso, pues hace dos años también en el Palacio de Congresos en Santiago hubo voces críticas y nosotros sin embargo disfrutamos de un sonido perfecto, pero a pesar de tener una excelente situación centrados y en la mitad de la mitad delantera del graderío, nos llevamos la impresión de que el auditorio no aguanto del todo bien esas partes musculosas de las que hablamos, y la acústica se resintió por momentos, pero parece que a otros la acústica les pareció perfecta, de ahí lo de la cautela. La tercera razón sigue en terrenos del sonido, pues hubo fallos en el amplificador de Jeff Tweedy en la primera parte del concierto, y se le notó incomodo con ellos aunque se solucionaron, nosotros creemos que volvieron en los bises, momento en que la banda se lió a guitarrazos sin cesar, y esos fallos se juntaron con esa dificultad del auditorio que contábamos de aguantar aquel torrente sonoro y aunque a pocos pareció importar con la fiesta que nos habían montado estos genios para aquellos momentos, lo cierto es que la parte final del espectáculo se vio empañada por un exceso de distorsión y acoples. Por eso para nosotros la máquina perfecta sonó un pelín menos perfecta que otras veces.
La fiesta comenzó puntual, Jonathan Wilson, experimentado músico de estudio y productor, aunque no lo parezca, deleitó a un público aún a medio llegar, con ese sonido sesenta-setenta de la California de Laurel Canyon, mezclado con un puntito de los Pink Floyd mas calmados que recorre su segundo (sí segundo, tenía ya un disco publicado que aquí nunca llegó) disco en solitario Gentle Spirit. Agradó a pesar de las prisas con que acabó su actuación, dejándose el mejor tema de su disco, la cien por cien Neil Young "Valley Of The Silver Moon", en el tintero. Las prisas de Wilson se confirmaron cuando Wilco salto al escenario 15 minutos antes de la hora, a los miembros de la gira les esperaba un largo viaje en autobús tras el show, y no era cuestión de alargar más de lo necesario la espera. Sin concesiones a la galería, el sexteto para sorpresa de todos empezó con "Art Of Almost", contundente, precisa y con el espacio perfecto para que Nels Cline empezara su espectáculo de punteados espasmódicos, y continuo del tirón con la contagiosa "I Might", dejando claro que este iba a ser el concierto más diferente de todo su paso por España. Continuaron dando espacio a su lado más experimental juntando tres joyas como "Ashes Of American Flags","Bull Black Nova" y "I'm Trying To Break Your Heart", calmando un poco la excitación del inicio y mostrando que Jeff Tweedy no estaba de todo cómodo con su amplificador, después incluso paró el concierto para que se lo arreglaran, lo que dio paso a sus primeras charlas con el público, siempre repletas de ironía y buen humor. A nosotros a esas alturas ya nos parecía que la acústica estaba sufriendo en las partes potentes, pero cuando le arreglaron el problema (aunque el no quedo del todo contento, comento que no tocaba más la guitarra cuando la dejó, como siempre, para cantar "Hummingbird") pensamos que era por eso. Aún con todo el asunto de los problemas, la incomodidad de Tweedy no les impidió dejar una impresionante "One Wing" , o acercarse de nuevo a su último trabajo, con la delicada "Black Moon" y la guitarrera "Born Alone", para tras la siempre adorable "Hummingbird", dar una sorpresa al público juntando el tema que da titulo a su nuevo trabajo con un tema de su debut que no estaban interpretando últimamente, "Box Full Of Letters". A partir de ahí, con el grupo ya entonado y con Tweedy más cómodo llego lo mejor de la noche, si olvidamos "Capitol City" uno de los temas más prescindibles del álbum y de su directo, sonaron perfectas e insuperables, "Hanshake Drugs", uno de los mejores temas de la banda, "Jesus, Etc." la belleza hecha canción, "Impossible Germany", con de nuevo el impresionante Cline, más uno de los mejores juegos a tres guitarras de la historia de la música en su apoteósico final, de lo más celebrado por el público, y para sorpresa la enorme "Misunderstood", que tampoco venían tocando, parece que sustituyó a "One Sunday Morning" puede que por la petición de un fan a Tweedy, que consiguió como siempre volver loca a la gente con sus arrolladores Nothing finales. Muy pocos en el mundo pueden firmar algo tan perfecto como lo que se acababa de vivir, todos nos emocionamos y tuvimos claro que era el momento de quedarnos en pie cuando el grupo volvió para los bises. Lo hicieron decididos a no bajar la adrenalina y de nuevo variando con respecto a sus anteriores bolos, juntaron seis bises acelerados sin ningún tema que rebajara el ritmo. El problema fue que toda la potencia que desarrollaron a base de guitarrazos y con Glen Kotche desenfrenado a la batería, provoco un bajón en la calidad del sonido, con el auditorio retumbando y alguna guitarra y teclado distorsionando. No mermó esto ni un ápice la euforia del grupo ni del público, más bien demostró que temazos como "Dawn On Me", "A Shot In The Arm","I'm The Man Who Loves You", "Heavy Metal Drummer", "Monday" y "Outtaside" son irresistibles en directo. Terminaron así con dos horas de concierto, dos horas que mientras a la mayoría de los grupos más reconocidos del indie cool del momento se les hacen inalcanzables, a Wilco se le quedan cortas y te dejan esa sensación de salir pensando que ojalá hubieran tocado (ponga aquí los temas que desee), "At Least That´s What You Said", "Spiders", "Company In My Back", "Via Chicago", "Kamera", "One Sunday Morning", "Sunken Treasure" ...
Sin duda esa opinión preconcebida que llevabamos al concierto nos jugó una mala pasada, esperábamos el concierto perfecto y nos gusto algo menos que anteriores citas con los de Chicago a pesar de que hubo momentos majestuosos, pero es lo que tiene haber llegado al grado de compenetración que han alcanzado estos seis estupendos músicos, con dos como Cline y Kotche, entre lo mejor del mundo en sus instrumentos y un líder tremendo como Jeff Tweedy, de ellos ya solo esperas lo sublime. Seguirá, por que es inevitable, esa corriente de moda entre sus detractores de acusarles de sonar demasiado perfectos, de que son muy buenos tocando pero les falta garra, ya se sabe, son escusas vanales de quien no puede explicar por que no los disfruta (por otro lado algo lícito, sobre gustos ...), explicaciones sin sentido que todos hemos escuchado muchas veces sobre grandes artistas, que si es muy bueno pero le falta algo, que si tiene mucha fuerza pero le falta alma, que si, que sí, que un grupo impresionante en directo, incluso aunque no sea el mejor día.

lunes, 31 de octubre de 2011

WILCO EN VIGO : CAMBIO DE RECINTO


El concierto de Wilco el próximo 4 de Noviembre en Vigo cambia de lugar, se traslada del Pabellón Das Travesas al Auditorio Mar De Vigo, según a dado a conocer la organización (si se puede llamar así) con una nota en su Facebook. It Happened In ... Vigo que ha sido el nombre con el que se ha bautizado el espectáculo, anuncia su apertura de puertas a partir de las 19:30 horas, sin más información sobre la hora de actuación del telonero Jonathan Wilson y de Wilco.
Aclarado este nos gustaría comentar que la organización (por llamarlo algo) de este evento esta siendo vergonzosa. Faltando pocos días para el concierto no hay ninguna información en su Web y solo un escueto comentario en su muro de Facebook (que muchos no usamos) informa del cambio de recinto. Wilco han agotado el papel en Barcelona, Madrid y San Sebastian con aforos muy superiores a las 2.500 entradas que se pretendían despachar para As Travesas. Dado el cambio al Auditorio Mar De Vigo con aforo para 1.400 personas y al saber que aún quedan localidades, no queda más que relacionar una horrenda organización con nula promoción e inexistente información, con el fracaso en la venta de localidades de uno de los grupos más importantes del mundo que viene además con nuevo disco bajo el brazo. El cambio de recinto además trae consigo el que las localidades serán de asiento, algo no del gusto de todos, más si tenemos en cuenta que así se les pudo ver en su hasta ahora única actuación en Galicia en Santiago. Deja a mayores la duda de que asiento ocuparás, pues las entradas no son numeradas y dada la nula información de horarios más allá de esas 19:30 de apertura de puertas y siendo día laborable, pues dependerá de la suerte el sitio que cada uno obtenga, aunque sin duda la calidad del sonido saldrá muy beneficiada.
Este que se planteaba sin duda como uno de los conciertos del año en Galicia, ha empezado apuntando al fracaso por una paupérrima gestión, esperemos que la calidad del grupo acabe arreglándolo todo.

EDITO 03-11-2.011 - POR FIN SE CONOCEN LOS HORARIOS:

APERTURA TAQUILLAS : 18:30
APERTURA DE PUERTAS : 19:30
JONATHAN WILSON : 20:30 - 21:30
WILCO : 22:00

viernes, 28 de octubre de 2011

CRÍTICA : COLDPLAY - MYLO XYLOTO


PUNTUACIÓN (Sobre 10) - 5,6

La evolución disco a disco de Coldplay ha sido clara y no ha tratado de engañar a nadie, su cada vez más enorme popularidad y las constantes referencias de los medios musicales como los máximos candidatos a sustituir a U2 como la banda más "grande" del planeta lo constatan de manera tan fehaciente como el acercamiento a un pop cada vez más comercial de su sonido. Particularmente nos encantaron sus dos primeros trabajos, desde la preciosista emotividad de Parachutes, llena de facilidad para dar con la melodía perfecta , hasta la facilidad con que llenaron esas melodías preciosistas de una épica grandilocuente en A Rush Of Blood To The Head, un trabajo que para nosotros marcaba también un camino, gracias a hits inapelables como "Clocks" o "In My Place", por el que Coldplay podrían haberse convertido en una de las bandas de estadio más importantes del planeta (para muchos este ha sido siempre un grupo de radiofórmula). Su tercera entrega X&Y demostraba que no querían estancarse, y evolucionó hacía un sonido más recargado que a pesar de algún gran tema resultaba fallido y fue su anterior Viva La Vida Or Death And All His Friends el que continuando por el mismo camino los convirtió definitivamente en una banda de estadio, muchos de sus fans primerizos los abandonaron por buscar convertirse en un grupo de masas y aunque era cierto, no lo es menos que el álbum se mostraba como un acertado conjunto de pop luminoso destinado al gran público. Como decía a nosotros nos gustaban más los dos primeros discos y quizás sea por eso, que este Mylo Xyloto nos ha resultado confuso, pues hemos disfrutado de los temas más lentos donde Chris Martin y los suyos se acercan a sus inicios, pero nos han decepcionado completamente, salvando un par de honrosas excepciones, los temas movidos, más cercanos aquí que nunca al pop comercial, llenos de elementos de electrónica ligera y efectos de producción, pero faltos del talento para redondear las melodías emotivo-épicas que antaño entregaban.
Las canciones de Mylo Xyloto, once si descontamos los tres intrascendentes interludios, se dividen entre los temas más rápidos, que intentando seguir los pasos de su mayor hit "Viva La Vida", buscan la grandilocuencia de un pop tarareable y discotequero repleto de facilones "oooohh " para el gran público, y temas más pausados donde vuelven a buscar la emotividad que siempre les acompaño. De entre los primeros, los más acertados son "Charlie Brown" con su eufórico ritmo y sobre todo "Don't Let It Break Your Heart" tema de melodía luminosa hipercontagiosa con unas juguetonas guitarras, que nos recuerda casi al final del álbum, lo mejor de la cara comercial del grupo. Del resto solo podemos salvar algo "Hurts Like Heaven" por su intento de contagiar la misma euforia que las dos anteriores pero se hace muy pesada ya al inicio del álbum. Después, los tres adelantos "Paradise", aburridísima e hipercomercial, "Every Teardrop Is A Waterfall" pop bailón que por mucho que se engañen los fans no copia "I Go To Rio", pues Chris Martin confiesa que se le ocurrió al ver la escena de Biutiful donde suena "Ritmo De La Noche", y "Major/Minus" donde saquean de manera soporífera a los U2 etapa americana, caen a niveles donde nunca imaginamos que se arrastrarían, y aún queda lo peor, la colaboración con Rihanna, "Princess Of China", que al escucharla das por seguro que la ha escrito ella (pero no) y que ni siquiera un sampler de los inigualables Sigur Rós la salva de la más absoluta mediocridad pop comercial. Para la esperanza están, los dos temas que nos acercan a Parachutes, "Us Against The World" y "U.F.O." preciosidades que mezclan delicadas guitarras acústicas y eléctricas con la sensibilidad característica de Martin, más "Up In Flames" sencillo tema de ligera percusión electrónica y piano que sumados al falsete típico rinden a la perfección e incluso la final "Up With The Birds" que a pesar de esa estructura con cambio de ritmo hacia lo épico ya tan repetida se suma a esos momentos esperanzadores. Las cuatro muestran a los británicos que son capaces de emocionar y adquirir innumerables fans de manera sencilla sin caer en lo mas burdo del pop de radiofórmula.
Coldplay han decidido seguir el camino que emprendieron hace tiempo ya, aquí alejándose de Brian Eno (aclaremos que eso de Enosificacion, que aparece en los créditos, no será nada, si viene a ser parecido a lo que fue en el grandioso The Lamb Lies Down On Broadway de Genesis, que como aclaró Peter Gabriel no fue más que una pequeña colaboración remezclando algunas voces y guitarras una tarde que coincidieron en el estudio), para acercarse a un pop de corte bailable de comercialísima producción, que sin duda hará que sigan aumentando sus ventas, mientras pierden totalmente a los que vieron en ellos un grupo de referencia en la época post OK Computer. Y aún así no caeremos nosotros en eso que están haciendo muchos de arrastrar toda su carrera, pues tanto sus dos primeros trabajos, como esos cuatro temas lentos más el acertado arrasa-estadios que es "Don´t Let It Break Your Heart" demuestran el oportunismo falso de tirar por suelo toda su obra, pero lo cierto es que tampoco entendemos a algunos sitios y revistas musicales de moda que han criticado este Mylo Xyloto como uno de los mejores de su discografía, cuando es sin duda su peor álbum en conjunto.